DOMINGO 7: LATROCINIO PURO

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Da la impresión de desquite por profundo rencor social, la anulación en “RB” de las esperanzas y horizontes de progreso con los decomisos ilegales del “Socialismo Siglo XXI”. Su saldo es el de la mayor escasez de medicinas y alimentos que país alguno rico en petróleo pudiera imaginar; colas interminables a diario de hombres, mujeres, niños y ancianos, para estirar flacos presupuestos en la adquisición de la oferta reducida de bienes básicos a menor precio, o unirse a las cadenas de revendedores o “bachaqueros” para mitigar desempleo; suspensión de la propiedad de viviendas para los pobres, corruptos sin castigo en cada dependencia oficial, desmejora hasta el colapso de servicios de agua luz y hospitales, tolerancia del crimen callejero y de la delincuencia, con añadido de jueces motivados únicamente a cuidar prebendas.

Para entender aun más ese socialismo siglo XXI, el 8 de agosto de 2010, la periodista Vanessa Davies preguntó directamente a Fidel Castro, en la comodidad del trono de su imperio:

: — ¿Para mí?, el comunismo, el que el propio Marx definió como comunismo: de cada cual según sus posibilidades, a cada cual según sus necesidades. Claro que estarán por definir cuáles son las necesidades, no las de un avión ni un barco para andar por el mundo pescando y gastando todo el combustible. ¿Eso es de los hombres inteligentes? ¿Te imaginas?, ¿de los hombres y las mujeres inteligentes? —vamos a recordar aquello que dice Chávez, sin cambiar el idioma. Sí, porque yo trato de ahorrar palabras, si en cada una de las cosas tengo que decir los científicos y las científicas, el otro y la otra, se me enreda más de lo que es ya de por sí enredado el modo de explicar las cosas.

La madre de las estafas conceptuales, a plena luz, la perpetra el propio Fidel Castro al endosar a Marx, por expropiación exprés, la frase de Saint-Simon. Fácil que en la oscuridad, el latrocinio a cargo de monjes de esa misma secta haya trascendido a niveles multimillonarios en los recientes ”Panama Papers”, mencionados en clubes capitalistas, donde se descubren a unos selectos corruptos, y a bancos cómplices del desfalco de cuanto tesoro o caja existe para borrar huellas, y cambiarlas a nombre de sus ladrones. Capítulos pendientes.