«Dope», humor para superar los conflictos sociales

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Los Ángeles.- La película independiente «Dope» aborda con humor y ligereza la lucha de una parte de la sociedad estadounidense para labrarse un futuro lejos de los conflictos sociales, la violencia y el racismo.

El director Rick Famuyiwa logró llevarse el aplauso de los festivales de Sundance y Cannes con la historia de Malcolm (Shameik Moore), un chico negro que quiere estudiar en Harvard.

Además, pone en escena a una nueva generación de jóvenes actores negros como Zoë Kravitz (hija de Lenny Kravitz), la modelo Chanel Iman y Quincy Brown (hijo adoptivo de Sean Combs).

La cinta arroja frases tan directas como «¿Si fuera blanco necesitaría preguntarme por qué quiero estudiar ahí?», suelta en uno de sus diálogos.

Siempre atento a no meterse en problemas con sus dos mejores amigos, Diggy (Kiersey Clemons) y Jib (Tony Revolori), las cosas se le complican cuando encuentra en su bolsa grandes cantidades de cocaína durante una fiesta de cumpleaños.

«Sabía que la película giraría en torno a la droga, pero quería mostrar que Malcolm y sus amigos son los chicos más divertidos del barrio», contó Famuyiwa durante un encuentro con la prensa en el marco del festival de cine de Los Ángeles, que termina este jueves.

«En los barrios más desfavorecidos, incluso los niños con más futuro pueden terminar cayendo en una trampa», señaló el director en una rueda de prensa.

La trama está inspirada en la propia experiencia del director, criado en un barrio pobre, pero que terminó estudiando en la universidad angelina de USC, una de las mejores de Estados Unidos.

Famuyiwa nunca ha olvidado que, durante su infancia, mucha gente «inteligente y con talento» acabó con una vida complicada que les llegó a llevar hasta la cárcel.

El objetivo es que la película «contribuya de una forma divertida al debate» que mantiene la sociedad, apuntó Moore, que interpreta en esta comedia su primer papel protagonista.

REÍR PARA NO LLORAR

La cinta -sin fecha para su llegada a Latinoamérica- se estrenó este viernes en Estados Unidos, donde las tensiones raciales y las diferencias sociales han agitado el debate público en el último año.

La muerte de varios jóvenes negros a manos de policías blancos en distintos puntos del país ha caldeado el ambiente y avivado las heridas del pasado.

Por eso el humor es uno de los puntos fuertes de la película, aseguró Forest Whitaker, uno de los productores del proyecto junto a los músicos Pharrell Williams y Sean Combs.

Permite «atacar los prejuicios y la percepción de la gente» sobre ciertos temas, señaló.