Dos modelos antagónicos

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El debate económico en Venezuela está polarizado. Por una parte, el Gobierno construye el socialismo bolivariano del siglo XXI, como gran objetivo del Plan de la Patria 2013-2019, convertido en Ley de la República. Por la otra parte, amplios sectores de la economía productiva de Venezuela aspiran a realizar sus emprendimientos en un modelo de economía de mercado capitalista, que es precisamente el sistema que el Gobierno se ha propuesto desmontar.

Otra meta del Plan de la Patria es desarrollar el poderío económico nacional, aprovechando las potencialidades que ofrecen nuestros recursos naturales. Convertir a Venezuela en una potencia, dinamizando los espacios regionales de integración: ALBA, Unasur y Celac.

También se plantea: «desmontar el sistema neocolonial de dominación imperial, eliminando o reduciendo a niveles no vitales el relacionamiento económico y tecnológico de nuestro país con los centros imperiales de dominación».

Pareciera no haber posibilidades de modelos intermedios ni de búsqueda de consensos. En palabras del presidente Chávez, al presentar el Plan en 2012: «estamos obligados a traspasar la barrera del no retorno, a hacer irreversible el tránsito hacia el socialismo».

A dos años y medio de ejecución del Plan de la Patria, es tiempo de evaluar su efectividad y sus efectos sobre la economía. El debate debe hacerse de manera transparente y sincera. Sin fanatismos. Aplicando la lógica de la ciencia económica. Esforzándonos en desideologizar la discusión. Esclareciendo los conceptos para formular las políticas económicas más convenientes para Venezuela. ¿Estamos mejor que en el 2012? ¿La situación económica y las tendencias revelan que vamos por buen camino? ¿Los controles de precio, de cambio y a la libertad de emprendimiento han sido positivos? ¿Esos controles no nos habrán traído: escasez, inflación, corrupción y desinversión? ¿La pauperización del salario real no podría ser consecuencia del modelo impuesto? ¿Por qué gobiernos aliados -Ecuador, Bolivia, Brasil, Uruguay- han ido de contramano al modelo económico del socialismo del siglo XXI, con mejores resultados en sus indicadores económicos? ¿Por qué tienen baja inflación, abundancia de productos, inversión, bajos índices de riesgo país, acceso a créditos externos a bajas tasas de interés?

Si pretendemos convertirnos en un país potencia, ¿cuál debe ser el rol del empresariado? ¿Hay algún país desarrollado que no tengan empresarios? ¿Existe una economía poderosa y competitiva sin capital y sin empresarios? ¿Podemos crecer limitando nuestros mercados internacionales al Mercosur y la Celac? ¿Tiene sentido reducir nuestro comercio con EEUU, nuestro principal cliente y el mercado de mayor consumo? ¿Debemos desechar su tecnología? ¿Por qué Cuba -nuestro principal aliado- se acerca más y más a EEUU? ¿Tiene sentido ideologizar las relaciones económicas? ¿Por qué China considera a EEUU su principal aliado comercial, al punto de convertirse en su principal acreedor?

Las respuestas sinceras a estas preguntas permitirán consensuar modelos económicos intermedios, reduciendo los antagonismos y la polarización.

daviduzcateguid@gmail.com