Ecuador supera los 100.000 casos de Covid-19 pese a esfuerzos por contener pandemia

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QUITO.- Ecuador alcanzó hoy los 100.688 casos confirmados de la enfermedad del nuevo coronavirus (COVID-19), de los cuales 6.065 han muerto, pese a los esfuerzos del gobierno por contener la pandemia que inició el pasado 29 de febrero cuando apareció el primer caso en el país.


Según el reporte diario del Ministerio de Salud, la nación andina registró 1.279 nuevos casos y 35 nuevos fallecidos en las últimas 24 horas, y acumuló otros 3.567 fallecidos probables del virus en poco más de cinco meses de pandemia.
La COVID-19 se ha propagado a una velocidad vertiginosa en casi todo el país, de 17,5 millones de habitantes, el séptimo más afectado en la región.
De las 24 provincias, Pichincha (centro-norte), donde se ubica la capital del país, encabeza la lista de contagios con 20.304 casos, seguida de Guayas (suroeste), uno de los primeros focos en América Latina, con 18.289 enfermos.
La tendencia de contagios se aceleró en Ecuador desde comienzos de junio cuando se aliviaron las restricciones en la movilidad para entrar en una “nueva normalidad” para reactivar la economía.
Entonces, empezó el desconfinamiento social y se retomaron varias actividades productivas y laborales con distanciamiento social, sin embargo, la ciudadanía no ha actuado con corresponsabilidad para frenar los contagios.
La indisciplina ciudadana se agudizó en Quito, epicentro de la COVID-19 en Ecuador, que hoy sumó 18.392 casos positivos, la mayoría de ellos, en siete parroquias urbanas con mayor presencia del virus.
El Ministerio de Salud informó que implementó “estrategias de búsqueda de casos” mediante pruebas moleculares de detección de la COVID-19 para frenar la ola de contagios.
La situación llevó a los hospitales públicos a trabajar a su máxima capacidad, además, se incrementó la cantidad de camas de hospitalización y unidades de cuidados intensivos.
La ministra de Gobierno, María Paula Romo, dijo que “ninguna sanción y restricción será suficiente si los ciudadanos no aportan con su corresponsabilidad para detener el aumento de los contagios en Quito”.
En entrevista con Xinhua, el presidente de la Federación Médica de Ecuador, Santiago Carrasco, consideró que la situación se debe a que el gobierno no ha tomado “medidas estrictas” para afrontar una emergencia de esta magnitud y la ciudadanía no ha actuado con corresponsabilidad para frenar la expansión del virus.
Sostuvo que fue un “error” pasar del confinamiento social a semáforo epidemiológico amarillo, que establece menos restricciones en la movilidad.
“Eso llevó a que la gente se relaje, salga a la calle sin corresponsabilidad de mantener el aislamiento, usar mascarilla, para poder contener los contagios”, dijo al apuntar que “la pandemia no se gana en los hospitales, sino en la comunidad actuando con disciplina”.
Carrasco agregó que la falta de infraestructura en el sistema sanitario público y la toma masiva de pruebas son unas de las causas de la alta tasa de mortalidad en el país.
Hasta el momento, en Ecuador se han tomado 284.704 pruebas de detección del virus.
“Lamentablemente Ecuador ha tenido una mortalidad grande en la pandemia, vemos cifras alarmantes y la pandemia está lejos de ser controlada con relación a otros países de la región”, dijo el dirigente sanitario.
A su juicio, de no hacer pruebas masivas y se trabaja en estrategias de prevención comunitaria, la situación se agravará.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), Ecuador ocupa el tercer lugar en el continente americano con mayor tasa de mortalidad por la COVID-19 con 6,5 por ciento, después de México y Canadá, con 10,9 y 7 por ciento, respectivamente.
El gobierno ha venido reforzando las restricciones de movilidad, que incluyen un toque de queda nocturno, en el marco del estado de excepción decretado el pasado 16 de marzo y que ha sido renovado en varias ocasiones.
El viernes, el gobierno renovó por 30 días más la medida, que permite la participación de las Fuerzas Armadas en operativos de control.
El país mantiene cerradas sus fronteras internacionales terrestres, los sitios de diversión y entretenimiento, además, siguen suspendidas las clases presenciales y están prohibidos los espectáculos públicos.
El pasado 5 de agosto, se reabrieron las playas en un intento por reactivar al sector turístico, afectado por la crisis económica derivada de la pandemia, que ha dejado más de un millón de desempleados a junio pasado, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC). Xinhua