Ecuador y México desbaratan vasta red de traficantes de migrantes

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El caso de una menor ecuatoriana de 12 años, que se suicidó en México tras ser violada por traficantes de migrantes, permitió desbaratar una red criminal de 42 personas, anunciaron el martes autoridades de los dos países en Quito.

La organización se dedicaba al tráfico de indocumentados, tenía su centro de operaciones en Ciudad Juárez y está implicada en el traslado ilegal y violación de la niña indígena Noemí Álvarez, quien se quitó la vida el 11 de marzo de 2014 cuando intentaba reencontrarse con sus padres migrantes en Estados Unidos, según la fiscal mexicana Mónica Castillejos.

La menor se ahorcó en el baño de un albergue de Ciudad Juárez, adonde fue trasladada por autoridades tras ser descubierta junto a un traficante de personas. Las investigaciones judiciales determinaron que Álvarez fue violada días antes de ser llevada a ese refugio.

“Pudimos desmantelar de raíz esta organización criminal cuyo centro de operación” estaba en Ciudad Juárez y algunas zonas de ciudad de México, declaró Castillejos en una conferencia de prensa junto al fiscal general de México, Jesús Murillo, el de Ecuador, Galo Chiriboga, y el canciller de Quito, Ricardo Patiño.

La red estaba compuesta por 42 personas -14 de ellas bajo arresto en México-, quienes enfrentan cargos por delincuencia organizada, tráfico de indocumentados, tráfico de menores, abuso sexual, privación ilegal de la libertad y violación agravada. Las autoridades no precisaron si todos los imputados son mexicanos.

Durante la investigación de 11 meses, la fiscalía recabó declaraciones de los sospechosos sobre “lamentables historias de agresión sexual y de privación ilegal de la libertad en contra de diversas mujeres, y niños migrantes víctimas de esta organización”, sostuvo Castillejos.

A inicios de este mes la justicia de Ecuador condenó a 16 años de cárcel a un ecuatoriano y un guatemalteco -ambos detenidos- también por el caso de Álvarez.

La menor salió de la provincia ecuatoriana de Cañar (sur) el 6 de febrero de 2014 con ayuda de traficantes de personas que fueron contactados por familiares con el propósito de que la trasladaran hasta Estados Unidos donde se reencontraría con sus padres. Un pariente de la niña está prófugo por el mismo caso.

El fiscal general de México destacó que el caso de la ecuatoriana permitió que ambos países desbarataran “una red muy amplia de traficantes de niños y niñas”.

Por su parte, el canciller Patiño agradeció a México por su cooperación y anunció protección a los familiares de la menor fallecida tras las amenazas que han recibido en Ecuador.

En 2014 más de 650 niños salieron de Ecuador de forma “riesgosa” en busca de sus padres migrantes, según la viceministra de Movilidad Humana, María Landázuri.