EE UU acepta el diálogo para dirimir diferencias

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«Mi Gobierno quiere dejar claro aquí: no estamos preparando una intervención militar. No buscamos desestabilizar al Gobierno venezolano con un golpe de Estado (…). No hay un componente extraterritorial de las sanciones, son una legislación doméstica», dijo el representante interino de EE.UU. ante la OEA, Michael Fitzpatrick.

Fitzpatrick habló así después de que la canciller de Venezuela, Delcy Rodríguez, alertara de que EE.UU. planea una «intervención militar» contra su país, durante la sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), en Washington y señaló que este texto «ha sido mal interpretado» por los medios de comunicación.

El propósito de esta orden ejecutiva, según explicó, va en contra de algunos individuos que el gobierno de EE UU «no desea que viajen e inviertan dinero en nuestro sistema».

«Venezuela no es una amenaza», declaró e insistió que el objetivo de EE UU es que «Venezuela vuelva al camino de la democracia y prosperidad». Además, recordó que el país norteamericano es el mayor aliado comercial de Venezuela.

En cuanto a los señalamientos de injerencia hacia Venezuela, aseguró que «los Estados Unidos no ha creado los problemas que los venezolanos afrontan».

También se pronunció por el arresto del exalcalde Daniel Ceballos y Antonio Ledezma ratificando que esta orden ejecutiva es «en solidaridad» una respuesta a los funcionarios que «violen los derechos humanos».

ACEPTA EL DIÁLOGO
Fitzpatrick informó que el gobierno de Obama dispone de distintos canales diplomáticos y declaró que «hemos tenido la voluntad y estamos listos para hacerlo ahora» en referencia al diálogo propuesto por la Unasur tras una cumbre celebrada en Quito, Ecuador.

Para que se realice el diálogo entre ambos países, resaltó que es importante aclarar cualquier malentendido reiterando que el decreto «no ha tenido un análisis acertado por los medios».

Sobre la petición de Unasur de derogar el decreto e iniciar el diálogo, respondió que EEUU «está complacido» de esta iniciativa.

Advirtió que su país tiene el derecho de prohibir la entrada a su territorio a personas que consideren que han violado Derechos Humanos o que están involucradas con hechos de corrupción y defendió su derecho «soberano» a imponer sanciones a ese país, al tiempo que instó a la OEA a «pronunciarse» ante las «violaciones» de derechos humanos en la nación suramericana.