El clima: Las señales están dadas

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Por definición, el clima es, el conjunto de fenómenos meteorológicos, que caracterizan durante un largo período, el estado medio de la atmósfera y de su evolución, en un lugar determinado.


El clima de una región, es resultado, de una determinada combinación de las propiedades de la atmósfera (intensidad de las diferentes radiaciones, temperatura, humedad, composición química, vientos, estado eléctrico, etc.), durante un largo período de tiempo.

Para el control de todas estas propiedades, es para lo que se requieren los tratados y acuerdos entre los distintos países del globo terráqueo.

En efecto, el planeta es responsabilidad de todos, para dejar a nuestras generaciones futuras un hábitat saludable.

El Secretario de la ONU, acaba de anunciar, que un código rojo se ha abierto para la humanidad con el cambio climático y ya es cuestión de tiempo, que avance, sin que se vislumbre un panorama optimista; por el contrario, cada día se suceden hechos que anuncian destrucción y muerte.

Algunos de estos hechos, causados directa e irresponsablemente por el hombre, valiéndose de la fuerza y el poder, para lograr el dominio y el disfrute egoísta de todo lo bueno y bello que Dios creó para todos los seres vivientes.

Las conciencias callan y se endurecen, mientras la naturaleza habla y enciende las alarmas, pero la ambición ciega y ensordece a los que podrían colaborar para evitar el fin prematuro.

Desde hace tiempo se alertaba sobre el deterioro de la capa de ozono, sobre la contaminación de las aguas, sobre la tala y la quema y así, tierra, agua y aire, fueron alcanzados por el avance de la supuesta «civilización», que empezó a marcar las etapas de un avance tecnológico y científico, que no ha contribuído sino a un capitalismo desbordado, acumulativo y desigual que arrastra todo lo que le estorba.

La alienación, no distingue entre el bien y el mal. La conciencia se manipula y seguidores siempre habrá ubicados en una u otra línea de pensamiento y de conducta.

El fuego destruye, los ríos se desbordan, los hielos se derriten, el aire se contamina de gases tóxicos. La creación de Dios, hecha para el cuidado y disfrute del hombre, se ha escapado de su control y avanza hacia su propia destrucción; pero, quedará un remanente, porque el Señor de lo poco saca mucho y de la nada creó todo y volverá a hacerlo.

Nuevos cielos y nueva tierra. Esa es la esperanza de la humanidad, para un futuro mejor.

Señor, permite que sean muchos los que ahora se detengan de avanzar hacia la destrucción y que la pequeña llama, que aún les queda, abrase su corazón, despertando la conciencia y la razón.

Edilia Mata Rodulfo

ediliamatarodulfo@gmail.com

Instagram: @ediliamatarodulfo