El comercio electrónico se dispara en Latinoamérica durante la cuarentena

0
1187

BEIJING.- Paula Gutiérrez, diseñadora gráfica mexicana, compró por primera vez en línea unos muebles y otros artículos de papelería, algo que nunca había hecho por temor al fraude.
“La necesidad me obligó a adquirir los productos junto al llamado de las autoridades a evitar estar en el transporte público, y es una forma rápida y sencilla para tener las cosas que necesito en mi aislamiento”, dijo Gutiérrez.


El gobierno de México inició recientemente la “fase 3” en su estrategia para contener la propagación del coronavirus, con la ampliación de las medidas de confinamiento hasta el 30 de mayo próximo.
Para el director general de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), Pierre-Claude Blaise, el aislamiento social podría llevar al comercio electrónico a captar nuevos usuarios, incluso entre aquellos recelosos de la seguridad para realizar las compras en línea como es el caso de Gutiérrez.
Según un informe publicado por Mercado Libre, la mayor plataforma de comercio electrónico de la región, se registraron un total de 1,7 millones de nuevos compradores digitales y un aumento en más de 1,1 millones de entregas diarias entre el 24 de febrero y el 22 de marzo de 2020.
En Brasil, el volumen de compras online creció un 32,6 por ciento en el primer trimestre de 2020, frente al mismo periodo del año pasado, según el informe Neotrust difundido por Compre&Confie, que agrupa a las empresas del comercio electrónico en ese país.
De enero a marzo, se registraron un total de 49,8 millones de transacciones por las compras en línea, concentrándose en los productos de necesidad básica, los mismos que se adquieren en supermercados o farmacias, mientras que se detectó tambien un notable aumento en la venta online de comidas y bebidas.
Durante la época de aislamiento masivo, muchos bares y restaurantes de Río de Janeiro han dejado de atender en las mesas y empezado a abrazar el comercio electrónico para evitar apuros económicos.
“Creamos cuatro vales, con cuatro precios distintos. Las compras se pueden hacer por internet o en nuestras redes sociales”, relató Joao Manoel Córdoba, dueño de la cervecería Narreal, en el barrio de Botafogo de Río de Janeiro.
Ante el cierre forzado, Córdoba optó por “esta solución de emergencia para seguir adelante mientras dure la cuarentena”. Su negocio ha mejorado.
“Por el momento, ya hemos vendido lo suficiente para poder cubrir los gastos este mes”, dijo el dueño.
Con el aumento de pedidos a domicilio, tanto de comidas como de bienes esenciales, los repartidores constituyen una de las pocas excepciones de circulación en las calles desérticas.
En Buenos Aires, capital argentina, trabajan unos 25.000 repartidores, quienes en la situación actual, siguen entregando envíos a domicilio, servicio que también se aumenta de forma drástica ante la epidemia en América Latina.
Como medida especial adoptada durante la cuarentena obligatoria, los repartidores pueden dejar los artículos en un lugar predeterminado, o en la puerta de la casa de quien solicitó el envío, a fin de evitar el contacto.
“Se ha dejado de lado la opción de pago en efectivo, y todo se abona en línea”, señaló Wilmar Santo, un repartidor venezolano que en Argentina trabaja con su bicicleta para Rappi, empresa de delivery de comida, mercado y productos de farmacia.
En opinión de Blaise, el aislamiento podría modificar los hábitos de buena parte de la población y dar un nuevo ímpetu al comercio electrónico, con 156 millones de usuarios y 80.000 millones de dólares en ventas en 2019 en la región.
De acuerdo con un estudio realizado al final de 2019 por Mastercard y Kantar, entre los factores determinantes para este crecimiento se encuentra el mayor poder adquisitivo de los “millennials” (personas entre 20-40 años), que representan el 30 por ciento de la población de América Latina y el Caribe.
“Una vez que probaste la compra como de despensa en línea, pues es tan práctico que es probable que impacte incluso después del coronavirus”, concluyó el director de AMVO. Xinhua