El Estado y la Revolución Bolivariana (I)

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El papel del Estado en una revolución es de vital importancia, dado que, en el se debe sostener el programa de acción pública en función de las mayorías, esto por los momentos vamos a llamarlo Progresismo, solo que la ideología del gobernante debe imponer con la gestión, las bases para que sea eficiente y esté tecnológicamente actualizado.

De no ser de esta manera, se corre el riesgo de la propensión al incumplimiento de objetivos y metas trazados, nos podemos preguntar está el Estado venezolano en condiciones de garantizar esos objetivos y metas, este en definitiva es el desiderátum a resolver desde el punto de vista del examen de lo que se ha hecho y lo que se debe hacer. Consideramos que el tema es álgido y sensible de aportes, críticas y hasta desacuerdos, por supuesto que esto dependerá de la óptica del que está dentro de él y los que asumimos la necesidad de transformarlo más no reestructurarlo, cuál es la diferencia, veamos, si estoy dentro, es decir soy funcionario no importa el nivel, defenderé mi actuación al frente de las responsabilidades que competan; en cierta forma es lógico que así sea, no obstante, la experiencia ha dado por demostrado que el Estado venezolano se ha ralentizado y está lejos de mostrar la eficiencia requerida.

Muchos dan por sentado que con la actual estructura no es mucho lo que puede mejorar. Ahora bien, porqué el Estado venezolano aseguramos está ralentizado, que el nivel de respuesta inclusive, de las líneas emanadas del presidente de la República en oportunidades o no son realmente entendidas o digeridas por el funcionariado y los distintos niveles, esto nos lleva a ir extrayendo ciertas soluciones de manera que, se logre en primer lugar determinar si el problema son las estructuras o la gente, creemos que las dos son parte del problema en el mejor sentido de decirlo y tramitarlo.

Ahora bien, si decidimos que son las estructuras del cómo está constituido el organigrama, si hay compatibilidad y aceptación universal de los procedimientos, indudablemente que la estructura o es antigua, sin renovación alguna, preparada para una población en aumento o sencillamente no hay nada que hacer y se debe proceder a transformarlo, nos inclinamos por esto último. Si la situación entonces obedece a la gente que tiene asignadas responsabilidades más que el empleado común, estamos hablando de algo que no es de fácil solución, lo decimos sin aspavientos, el asunto deriva en un tremendo vacío de gerencia efectiva y responsable.

La situación es por demás igual en todas las instancias y organismos del Estado, para determinar ello, es necesario analizar Institución por institución; es decir Ministerios y organismos adscritos; gobernaciones. Alcaldías, empresas del Estado, mixtas, en manos del poder popular, etc. Es bueno decirlo esta discusión o tratamiento no es nada nuevo, por tanto amerita una observación de abajo hacia arriba preferiblemente, lo disponemos de esta manera porque desde allí se pueden recoger dos elementos de la pirámide organizacional : por una parte, están llegando las directrices adecuadamente a los niveles inferiores, el personal está debidamente capacitado o hay otras razones, por ejemplo es común encontrar un sociólogo ejerciendo labores administrativas o un administrador en funciones sociales. Hay que recapacitar sobre esto, independientemente de que sean buenos funcionarios. No vamos a analizar en este escrito porque ha ocurrido de esta forma.