El Niño pasó por las lavanderías y autolavados de Ciudad Guayana

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El racionamiento eléctrico y la escasez de agua sigue causando estragos entre los empresarios. No solamente se ven afectadas las comunidades por el déficit del vital líquido en sus viviendas, sino también quienes trabajan en lavanderías, lavado y aspirado de vehículos.

El racionamiento eléctrico no afecta su operatividad. Sin embargo, el déficit en el suministro de agua sí. Y aquí hasta El Niño hace lo suyo.

Comerciantes y trabajadores comentaron que deben prevenir con el objetivo de seguir prestando el servicio correspondiente a la clientela, sin desmejorar la calidad.

Por eso, usar tanques de almacenamiento de grandes capacidades e incluso pernoctar hasta altas horas de la madrugada esperando que se restablezca el suministro del líquido, forma parte de las precauciones.

Rafael Acuña, trabajador en un autolavado ubicado en la avenida Paseo Caroní, en Puerto Ordaz, explicó que el problema de la falta de agua inició hace más de dos meses.

“Anteriormente no utilizábamos bombas para lavar un carro. Hoy en día, a mi jefe le tocó comprar el aparato electrónico para seguir brindando un servicio eficiente”, comentó.

Además, expresó que a veces deben quedarse en el establecimiento hasta muy tarde para poder llenar la mayor cantidad de recipientes posibles. De lo contrario, deben optar por usar el servicio de los camiones cisternas.

“Es imposible llenar los tanques en el día. Es muy deficiente el agua que sale de la tubería. Es inexplicable cómo es que en el estado Bolívar no podamos gozar de un servicio óptimo de agua potable, teniendo tres presas en el Caroní”.

Lavanderías también afectadas

Carlos Tovar, propietario de una lavandería ubicada en el centro de Alta Vista, en Puerto Ordaz, explicó que la disminución de agua ha traído consecuencias irreparables en su negocio debido a que ya no cuenta con la misma clientela. “Antes sufría por la escasez de detergentes, ahora es por el suministro de agua”.

Tovar testificó con la voz entrecortada y con ansias de que algún día se solvente la problemática, que la mayoría de los comerciantes dedicada a prestar el servicio de mantenimiento de ropa tienen que optar por comprar el vital líquido.

Desde su punto de vista, rechaza la versión ofrecida por el ministro para la Energía Eléctrica (MPPEE), Luis Motta Domínguez, cuando asegura que la sequía se debe por causas mayores de la naturaleza y no por falta de mantenimiento en los embalses. “Al Gobierno se le durmió la mosca y de aquí no nos va sacar nadie. No puede ser posible que pongamos en riesgo nuestro trabajo”.

Los empresarios dedicados a este tipo de negocios donde el agua y la luz son prioritarias, deben reinventarse ante esta crisis. Y aunque aseguran no tener pérdidas, al menos sus ganancias se han reducido entre 35 y 50 por ciento, según mediciones del sector.

Un llamado más

Comerciantes de la región exhortaron a la Hidrológica del estado Bolívar (Hidrobolívar), a activar un plan para evitar que los negocios que utilizan el vital líquido se vean afectados por la problemática.

“Ya estamos cansados de estar rodeados de inconvenientes por todos lados. Es hora de que Hidrobolívar se ponga las pilas y trabaje”, comentó Inés Castillo, agremiada afectada.