El papa exalta a la iglesia cubana en Holguín

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Holguín.-El papa Francisco exaltó a la iglesia en una misa ayer en Holguín, uno de los centros más antiguos del cristianismo en Cuba y provincia natal de los hermanos Castro, en una inmersión en la Cuba rural la víspera de su partida a Estados Unidos.

«Sé con qué esfuerzo y sacrificio la Iglesia en Cuba trabaja para llevar a todos, aun en los sitios más apartados, la presencia de Cristo», dijo el papa argentino ante la muchedumbre congregada en la Plaza de la Revolución Calixto García de Holguín -760 km al este de La Habana-, que desafió el sofocante calor del oriente cubano para escucharlo.

Francisco elogió especialmente, en presencia del presidente Raúl Castro, las «llamadas ‘casas de misión’, ante la escasez de templos y de sacerdotes, que permiten a tantas personas poder tener su espacio de oración, de escucha de la Palabra (de Dios), de catequesis y de vida en comunidad».

En esta isla de mestizaje y sincretismo religioso (cristianismo y cultos africanos), Fidel impuso el ateísmo en la constitución, pero en 1992 Cuba pasó a ser país laico y ya no hay discriminación contra los creyentes.

«Las autoridades del país conocen bien que la Iglesia no pide para sí, sino que solicita aquello que necesita para cumplir con la misión que Jesús le encomendó», dijo en la misa papal el obispo de Holguín, Emilio Aranguren.

«Francisco es el misionero que ahora va para Estados Unidos y quiere unificar a los dos pueblos», declaró Carlos Berejano, de la provicia de Granma, vecina de Holguín.

Holguín es célebre en Cuba por su emblemática cruz de cinco metros construida en 1790 en lo alto de una colina. Tras bendecir Holguín, el papa se dirigirá a Santiago de Cuba, el gran puerto del este, conocida en la épica revolucionaria cubana como la «ciudad heroica» y la «cuna de la Revolución», porque Fidel Castro anunció allí públicamente el 1 de enero de 1959 el triunfo de la revolución.

El pontífice llega a Santiago por la tarde para reunirse con los obispos en el santuario de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, muy venerada incluso más allá de los católicos. El Papa dejará el martes Santiago de Cuba después de una misa final en ese santuario, para dirigirse a Estados Unidos.