El papa Francisco llegó a Paraguay

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Asunción.- El papa Francisco llegó esta tarde a Asunción, Paraguay, última escala de su gira por Sudamérica, luego de haber estado en Ecuador y Bolivia, previamente.

Francisco partió de Bolivia rumbo a Paraguay, el país latinoamericano con mayor porcentaje de católicos y fue recibido por el presidente del país, Horacio Cartes.

El pontífice arribó al aeropuerto Silvio Pettirossi, aledaño a Asunción, donde lo esperaban además varios funcionarios, así como representantes del clero, encabezados por Claudio Giménez, titular de la Conferencia Episcopal (CEP) y Edmundo Valenzuela, arzobispo de Asunción.

Antes de subir al papamóvil para trasladarse hasta la capital, un coro de 200 niños de escuelas públicas entonó canciones típicas para luego dar pie a una ceremonia laica con bailarines sobre la pista.

Enérgico y risueño, el papa recibió con afecto los abrazos espontáneos de niñas y hasta bailarines que aprovecharon su cercanía para tocarlo, al igual que niños minusválidos.

Al menos 60 000 jóvenes formaron un cordón humano de más de 10 km tomados de la mano a lo largo de la vía que recorrió Francisco hasta la Nunciatura, donde se alojará, para luego dirigirse al Palacio de López, sede de la presidencia, donde se espera que ofrezca un discurso protocolar.

Entre los actos más esperados del papa argentino destaca la misa que efectuará este sábado en la Basílica de la Virgen de Caacupé, 50 km al este de Asunción, patrona de los paraguayos y de la cual es devoto desde sus tiempos de arzobispo en Buenos Aires, donde realizó trabajos en barrios pobres con inmigrantes paraguayos.

EN TIERRA DE MISIONES

En este país donde 90 % de la población es de confesión católica, los jesuitas que inspiraron a Jorge Bergoglio fundaron en los siglos XVII y XVIII fuertes bases de un utópico modo de vida comunitario para evangelizar durante 150 años a los indígenas guaraníes.

Las misiones jesuíticas guaraníes fundaron 30 pueblos ubicados en territorios que pertenecen actualmente a Paraguay, Argentina, Uruguay, Brasil, y Bolivia, donde levantaron aldeas capaces de formar una unidad económica independiente y una organización militar para frenar la expansión de Portugal desde Brasil.

Fernando Lugo, un exobispo católico, se convirtió en presidente de Paraguay en agosto de 2008 y abandonó el poder el 22 de junio de 2012 cuando fue destituido a través de un controvertido juicio político.

ARGENTINA EN LA MIRA

En su vuelo de Santa Cruz a Asunción, el Sumo Pontífice envió un saludo a la presidenta argentina, Cristina Kirchner, y a su país natal.

«Al sobrevolar la amada patria argentina para dar comienzo a mi visita pastoral a Paraguay, me alegra enviar un cordial saludo a vuestra excelencia, expresando mi cercanía y afecto a esta querida nación», dice el telegrama que lleva la firma de Francisco.

El saludo es parte de la diplomacia vaticana y también lo hizo cuando sobrevoló los espacios aéreos de Venezuela y Colombia rumbo a Ecuador, primera escala de esta gira.

CRÍTICAS AL DEJAR BOLIVIA

Antes de despegar hacia Asunción, el papa lanzó duras críticas contra el estado de las prisiones y la justicia de Bolivia en una visita a la cárcel más peligrosa del país y llevó un mensaje de esperanza a los prisioneros y sus familias.

Continuando con una costumbre que inició cuando fue arzobispo de Buenos Aires, Francisco ingresó a Palmasola, una hacinada ciudadela carcelaria que alberga a unos 4500 reos, un tercio de la población carcelaria del país, en las afueras de Santa Cruz, la ciudad más grande de Bolivia.

«Son muchos los elementos que juegan en su contra en este lugar, lo sé bien: el hacinamiento, la lentitud de la justicia, la falta de terapias ocupacionales y de políticas de rehabilitación, la violencia», dijo Francisco, el primer papa del hemisferio Sur, ante el aplauso de miles que lo recibieron con globos blancos y amarillos, los colores del Vaticano.

GIRA CONTRA LA POBREZA

El papa llegó el viernes en la tarde a Paraguay, tercera y última parada de su gira sudamericana que lo llevó desde el 5 de julio a Ecuador y Bolivia, «la periferia» de la región por la pobreza y la opresión, según indicó.

«Los animo a que sigan trabajando con todas sus fuerzas para consolidar las estructuras e instituciones democráticas que den respuesta a las justas aspiraciones de los ciudadanos», dijo el papa en un discurso en la sede del Gobierno paraguayo, donde mantuvo un encuentro con el presidente Horacio Cartes.