¿Es acertada la respuesta a Guyana? (I)

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La sorprendente posición asumida recientemente por el gobierno de Nicolás Maduro al decretar la Zona de Defensa Integral de la Fachada Atlántica es una necesaria respuesta ante la provocativa e intransigente posición mantenida tanto por el anterior como el actual gobierno de la República Cooperativa de Guyana. Así lo mantuve en mi artículo de opinión titulado en «Defensa de nuestra soberanía» del 17 de mayo del presente año al afirmar que «sólo existe una forma práctica de preservar nuestra soberanía: definir unilateralmente los límites marítimos de Venezuela en su salida al Atlántico, incluyendo plataforma continental y zona económica exclusiva, y mantener un permanente patrullaje de nuestra Armada en dichas áreas marítimas con la finalidad de establecer claramente nuestra indiscutible posesión».

Esa ha sido siempre la posición de la Fuerza Armada Nacional al mantener nuestra Armada un constante y tradicional patrullaje en las áreas marítimas que corresponden a Venezuela y que garantizan nuestra salida al Atlántico.
Digo sorprendente posición ya que durante los 16 años de gobierno chavista se ha mantenido una actitud entreguista ante las pretensiones guyanesas. Eso lo confirman las declaraciones de Hugo Chávez, rayanas en traición a la Patria, dadas en los años 2004 y 2007, al afirmar «que Venezuela no se opone a ningún proyecto de desarrollo en el Esequibo, autorizado unilateralmente por Guyana, si es en beneficio de su pueblo» y sostener que «Venezuela inició la reclamación del Esequibo por presiones de Estados Unidos para desestabilizar el gobierno comunista de Cheddy Jagan», sin considerar que comprometía la autoridad moral de Venezuela. Esa misma posición la tuvo el canciller Maduro al no reaccionar, el año 2009, ante el informe del embajador de Venezuela en Guyana, Darío Morandi, que sostenía: «Al revisar el mapa anexo queda evidente que con esta acción Guyana le cerraría a Venezuela su salida al Atlántico, lo cual sería estratégicamente inconveniente, además de los perjuicios económicos que representaría para nuestro país perder el acceso a los recursos marítimos y petroleros».
Esa actitud entreguista de Maduro ante Guyana también la ha mantenido desde la presidencia de la República. A finales de octubre de 2013 los venezolanos fuimos gratamente sorprendidos por la noticia de la detención por el patrullero venezolano Yekuana del buque RV Teknik Perdana, contratado por la transnacional Anadarko para realizar labores de exploración petrolera en la Fachada Atlántica venezolana al servicio de Guyana. Además, se conoció que la Armada venezolana había reiniciado sus tradicionales patrullaje en nuestra zona económica exclusiva. Esa decisión fue tomada por el entonces comandante de la Armada, almirante Gilberto Pinto Blanco. Curiosamente, al poco tiempo fue reemplazado de ese cargo. Además, Maduro declaró el año pasado, sin medir las graves consecuencias, que «recientemente han salido documentos desclasificados de la década de los 60, 70 y 80 que demuestran quienes eran los intrigantes que preparaban una guerra con Guyana»…Una inexplicable posición para un jefe de Estado.