Escolta mató a su mujer

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«¡Suéltenlo que lo vamos a matar!», eran los gritos de una comunidad enardecida por el hecho sangriento que se registró pasada las 5:30 de la tarde de este sábado, en la carrera Medellín, de Villa Colombia, en Puerto Ordaz.

Una mujer había sido asesinada por su marido. Tres disparos impactaron su cuerpo. El culpable fue capturado por las autoridades.

Héctor Coa, –el criminal-, estaba ingiriendo bebidas alcohólicas en el sitio antes mencionado junto a unos amigos; testigos aseguran que mientras más consumía el líquido, su carácter se iba tornando agresivo.

Aparentemente, su esposa, Rosa Elvira Seijas Medrano, de 46 años, se acercó hasta donde él estaba y tras intercambiar algunas palabras se inició una fuerte discusión entre ambos, que finalizó en el interior de la residencia donde vivían: allí se perpetró el homicidio.

HECHO FATAL

Ofensa tras ofensa iba caldeando la tensión entre la pareja, según comentaron algunos vecinos. Al parecer, su hijo, de 22 años, en defensa de su madre intervino para calmar la disputa, situación que exacerbó la ira de Coa, quien empezó a golpear al joven sin importarle que por sus venas corriera la misma sangre.

En un intento de apaciguar el cruce de violencia, la fémina se metió entre ellos con la finalidad de separarlos; sin embargo, su atrevimiento fue aquietado luego de recibir tres impactos de proyectiles efectuados por su marido, en presencia de su hijo.

Tras las detonaciones, habitantes de la localidad se comunicaron con las autoridades. Minutos después funcionarios del CCP Cachamay, arribaron hasta el lugar para acordonar la escena del crimen. Aunque Coa estuvo encerrado en la vivienda, los efectivos lograron apresarlo.

Posteriormente una comisión de la policía científica (Cicpc) hizo acto de presencia para levantar el cadáver de la mujer y así dar inicio a las averiguaciones pertinentes.

En cuanto a la occisa, se conoció que era madre de dos varones, y se dedicaba a ser ama de casa. Durante toda su vida vivió en ese sector, donde con mucho sacrificio levantó su hogar de la mano con el hombre que sin pensarlo se convertiría en su asesino.

BEBIDAS «CLANDESTINAS»

Un habitante de la comunidad, quien prefirió resguardar su nombre, indicó que en esa zona hay muchas casas que venden alcohol de manera ilegal, lo que ha ocasionado innumerables hechos violentos, así como también hurtos y robos.

«Aquí beben y después se andan matando. Los malandros vienen para acá, se ponen a tomar y después arman sus bochinches sin importarles la presencia de los niños que a veces juegan en las calles», expresó el informante.

Sentenció diciendo: «La policía tiene que cerrar esos lugares de mala muerte, que solo causan problemas a los vecinos de esta localidad. Ya estamos cansados».

ES ESCOLTA

Se supo que el hombre de 50 años se desempeña como escolta de un alto ejecutivo de una institución financiera y que hace algunos años atrás servía como funcionario para la Policía del estado Bolívar (PEB).