Falta de dólares favorece el paralelo

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Analistas económicos del país, vinculados a la actividad bursátil, aseguraron que el alza del dólar paralelo esta semana, al sobrepasar los 214 bolívares, es consecuencia de la falta la moneda norteamericana para alimentar el mercado: «No hay oferta de dólares, es un mercado ficticio», dijo en Miami Francisco Ibarra, director de la firma Econométrica.

«La gente ya se dio cuenta de que el rey está desnudo, y ha comenzado a actuar en consecuencia», agregó.

Por su parte Alexander Guerrero, presidente de la firma TecnoEconómica, dijo que se había mantenido así porque los venezolanos se habían abstenido de salir a buscar dólares en el mercado paralelo bajo la expectativa de que pronto podrían adquirirlos a la tasa de 170 bolívares que ofrecía el Simadi, «pero el Simadi no ha respondido, porque tiene una tasa anunciada, pero no tiene dólares».

«El gobierno no tiene dólares para ponerle al Simadi», insistió. «Para satisfacer la demanda de dólares que presenta el país, el gobierno tendría que aportar a diario entre $100 millones y $200 millones de dólares, y no los tiene».

El descubrimiento de la inoperancia del nuevo mecanismo cambiario –que repitió el mal sabor dejado en el mercado por los también fracasados instrumentos cambiarios Sicad I y Sicad II– soltó repentinamente al mercado negro toda la demanda que había estado represada.

Y esa liberación de la demanda es lo que llevó a la moneda nacional a perder más de 31 unidades frente al dólar, equivalente a una depreciación del 15%, en cuestión de pocos días, explicó Guerrero.

Según los economistas consultados, los 15 años de políticas hostiles al sector privado han destruido gran parte de la capacidad productiva del país hasta el punto de que los venezolanos dependen de las importaciones para cubrir sus necesidades más básicas.

Sin embargo, las nuevas medidas mantenían intacto el tipo de cambio oficial de 6.30 bolívares por dólar, utilizado para la importación de alimentos y de medicinas, y que utiliza parte substancial de los dólares obtenidos por el país a través de la venta de petróleo.

POCA CANTIDAD NO INCENTIVA

«El Simadi es abierto, es libre; donde los oferentes y los demandantes se pueden cruzar entre sí», afirmó el ministro de Finanzas, Rodolfo Marco Torres, al anunciar el nuevo instrumento cambiario.

Pero las realidades del mercado hacen poco probable que los oferentes vayan al Simadi a vender sus dólares.
«Allí no va a ir ningún privado a entregar divisas», advirtió Ibarra. «Para qué van a ir al Simadi, si es un mercado que te da 25% menos de lo que puedes conseguir en otro lado».