Familiar denuncia “pésimas condiciones” en traslado de quemados en la explosión de bombonas

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A tres se elevó el número de muertes, este 04 de enero, por la explosión de bombonas de gas doméstico que transportaba un camión en la localidad de Caño Becerro , municipio Piar del noroeste del estado Monagas,ocurrida el pasado mes de diciembre de 2.020

Con las manos sobre su cabeza en señal de impotencia y lamentándose no tener en sus manos la real posibilidad de salvar a su hija mayor, Enerson Leonett, el adolorido padre dijo que su menor hija, Emily Leonett Romero (14), era una de las pacientes que estaba evolucionando de manera favorable en el hospital central de Maturín.

“Ella no tenía quemaduras tan graves, sólo en piernas y brazos. Era la que mejor estaba de los pacientes quemados. Antes del traslado a Ciudad Bolívar, comió y estaba muy activa”, relató muy angustiado y lloroso el hombre, después de conocer el deceso de su hija.

Piensa que “las pésimas condiciones de el transporte al hospital Ruiz y Páez en Ciudad Bolívar”, seguramente afectó el estado de salud de la niña.

Muy molesto, vía telefónica le dijo al periodista de El Diario de Guayana:

¿cómo van a viajar tres horas de carreteras y en un camión?. Tenían que haberlos llevado en helicóptero o ambulancia equipadas, por las delicadas condiciones de sus heridas”.

“Los médicos callaron su opinión si los pacientes quemados, soportarían o no ese largo viaje de tres horas. Los primeros días del trágico accidente fueron buenos, luego faltó logística para pacientes y familia. Los medicamentos escaseaban”.

“Nunca le faltó atención médica, ella estaba bien y me llamaron hoy para informarme que murió. No me explico qué pasó, necesito saber qué le pasó a mi niña”, afirmó Leonett.

Genderson recordó que su hija tenía quemaduras de segundo grado, igual diagnóstico que su hijo Genderson de 4 añitos.

“Cuando se los llevaban le dije hija -métele carácter a Gernderson para que se porte bien-”, relató.

El dolor de esta familia se incrementa con el paso de las horas, puesto que también fueron notificados que Genderson (hijo) está presentando complicaciones en el hospital de Ciudad Bolívar.

“Mi cuñado me llamó hoy en la madrugada pidiendo ayuda para que los regresen porque les están pasando los medicamentos que no son”.

Leonett se le hace muy difícil borrar de su mente el día de la tragedia, cuando de manera impotente vió a sus hijos abrazados por la llama de la explosión; “parecían antorchas humanas, ellos buscaban la manera de salir de allí. Estaban paraditos en el medio, yo me arrastraba por el suelo para sacarlos de allí”.

 Explicó que el día de la explosión, él se dirigió al sitio donde iban a distribuir las bombonas en compañía de su hija Emily, quien iba iniciar el primer año de bachillerato. “Ella sabía cuáles eran las bombonas que nos iban a entregar, por eso la llevé. Mi otro hijo de manera inocente  se fue detrás de nosotros”. Armando Gruber