Familiares exigen justicia por homicidio de Maraguacare

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Con pancartas en mano, los familiares de Cristian José Maraguacare Guardián se reunieron este lunes en los alrededores de la conocida como «Parada de Los Pobres», en San Félix, para exigir justicia por el asesinato de su consanguíneo, ocurrido el pasado 21 de julio a las afueras del local comercial La Sinceridad, en la vía a Upata. Aseguran que rondan comentarios negativos que tratan de manchar el nombre de la víctima.

Fanny Martínez, suegra del joven de 26 años; y Joselin Velásquez, su esposa, afirman que Genaro Yovanni Valdéz es un asesino que pretende manchar el nombre de los demás en su beneficio. «Como ya tiene antecedentes, intenta que los demás se vean perjudicados, exigimos justicia para que se aclaren los hechos».

ORÍGENES

De acuerdo con las declaraciones de los familiares, Genaro Valdez mató a Guardián, quien trabajaba en Preca y tenía seis años conviviendo con su esposa. «Queremos justicia, Genaro asesinó a un gran muchacho y a una mujer como Zuleima Del Valle Mena, de 34 años, quien dejó huérfanos a dos menores de edad. La familia de ella no quiere hablar o pedir justicia, pero nosotros sí lo hacemos por la memoria de José», aseveró Martínez.

Indignados por la forma en la que han ocurrido las investigaciones, informaron que el caso lo lleva la Fiscalía 11 del Ministerio Público, y hacen un llamado de consciencia a los órganos competentes para que se aboquen a esta situación, ya que Valdez cuenta con dos registros policiales. El primero desde el año 2009 por porte ilícito y el segundo, en el año 2010 por robo. Por ambos delitos estuvo detenido. «Eso no se justifica, los órganos de seguridad deben hacer su trabajo, no pueden estar bajo directrices de los corruptos, porque de lo contrario ¿de qué sirve la justicia?», se preguntaron.

QUEBRADAS POR EL DOLOR

La familia de Guardián hoy reclama con dolor la pérdida de su ser querido. Un ciudadano trabajador que estaba terminando su bachillerato; era conocido por su conducta intachable y por no haber estado involucrado en ningún hecho punible. Un duro golpe que hoy se traduce en gritos de justicia, que intentan declinar la falta de interés en resolver este tipo de homicidios.

«Nuestras vidas cambiaron por completo tras lo sucedido. Es un dolor que no se puede explicar, lo manifestamos con estas pancartas, con lágrimas en los ojos por haber perdido a nuestro familiar. Su brutalidad nos dio un giro de la noche a la mañana. Responsabilizamos al gobernador Francisco Rangel Gómez si a nosotros nos sucede algo», aseveraron finalmente los allegados.