Farfán: El gobierno no es empresario

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Ciudad Guayana es una de las urbes afectadas por el desabastecimiento, su impacto se ha manifestado en el descontento de sus habitantes, quienes diariamente deben esperar pacientemente en una cola para adquirir un artículo de primera necesidad.

Locales comerciales, supermercados, mercados y demás establecimientos son escenarios y testigos fidedignos de la escasez en el país. La mayoría de las declaraciones de los comerciantes orientan la raíz del problema en el desacuerdo que existe entre los precios fijados por el Gobierno nacional, comúnmente llamados «precios justos» y los precios a los que se debería vender el producto, tomando en cuenta los gastos y ganancias de los empresarios.

La presidenta de Fedecámaras del estado Bolívar, Aurelis Farfán, explica que la participación de todos los sectores productivos del país es fundamental para garantizar el abastecimiento nacional.

«Cuando hablamos de desabastecimiento no nos referimos solamente al área alimenticia, también existen productos del área de la medicina cuya carencia los médicos deben sustituir casi haciendo un milagro. También en el área automotriz no hay repuestos para carros y si los hay los precios son exorbitantes», aseveró Farfán.

Las mesas de diálogo entre el Gobierno nacional y los productores, empresarios y demás organizaciones privadas y públicas que garantizan la producción del país, deben ser constantemente establecidas, garantizando el respeto a la opinión de ambos lados.

Según Farfán, el gobierno no es empresario, la función inherente a su cargo es garantizar a la población educación, salud gratuita, alimentación y seguridad personal, «para que estos cuatro elementos se den, es necesario el acuerdo, el diálogo, escuchar al empresariado, a todas las medidas que ellos crean sean necesarias para solventar los problemas sociales. En caso de ocurrir lo contrario el panorama para el futuro del país es complicado», aseveró.

Farfán asegura que el gobierno pareciera olvidar que en el país existen personas diferentes a él, a su ideología, que tienen una manera de pensar distinta. Esas «pocas personas» que tienen un buen empleo, que siempre están preocupados por progresar, por avanzar, mejorar su calidad de vida, no tienen espacios de opinión en el país.

«VA A VER UNA REVOLUCIÓN»

Así lo pronóstico Farfán en caso de seguir con los mismos problemas que aquejan al país. «La revolución que se pudiera dar en el país no va a ser precisamente para apoyar al gobierno, la sociedad venezolana está cansada de los mismos problemas sin solución a corto plazo».
Las medidas recientemente anunciadas por el gobierno de suministrar los dólares solamente a través de la banca pública, según Farfán, intensificaría más la crisis, «es como echar leña al fuego».

«EN VENEZUELA HAY LIMITACIONES»

Farfán asegura que en Venezuela existen limitaciones en cuanto a la opinión, a las maneras de solventar la crisis. El empresariado no tiene espacio para disentir, opinar o presentar un balance que alivie la inmensa escasez que existe hoy en día.