Fedecámaras ve necesario el «gran acuerdo» con el Gobierno

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Para Francisco Martínez, recibir de Jorge Roig el mando de la cúpula empresarial nacional, Fedecámaras, «fue un gran privilegio». En compañía de Aquiles Martini, del sector inmobiliario; Ricardo Cussano, del hotelero; y Carlos Larrazábal, del industrial; dirige el organismo desde mediados de julio de este año.

«No recibí una Fedecámaras diferente. Desde los dos periodos anteriores, de los cuales también fui parte, venimos trabajando en la unificación del sector público y el privado, de los empresarios venezolanos y del bienestar de nuestro país. El reto cada vez se hace mayor, pero estoy seguro de poder alcanzarlo porque a mi lado están personas con liderazgo, profesionales, que sabrán desarrollar las más efectivas estrategias», dijo el zuliano el contacto telefónico con El Diario de Guayana.

Citó al presidente saliente, y rescató de su discurso final una frase que, considera, es parte de la nueva gestión: «Me voy dejando una mejor Fedecámaras, pero no un mejor país». Partiendo de la afirmación de Roig, Martínez revela que se debe hacer un análisis del estado en el que se encuentra Venezuela y actuar oportunamente. «Nuestro país va en retroceso, y no solo económicamente. Hay algo que estamos haciendo mal y debemos revisarnos. El problema no es nuevo, su data es de 35 años. Debemos ver en qué nos equivocamos».

EN BUSCA DEL «GRAN ACUERDO»

– ¿Qué puntos destacará en su primer año de gestión?
Lo primero que planteamos es un gran acuerdo nacional, y para ello continuaremos el mismo sendero que trazamos en la gestión anterior. No pedimos diálogo, porque la solución requiere más que eso. Creemos que los problemas deben atacarse de raíz y no disfrazarlos. El gran acuerdo debe ser sin compromisos partidistas, ni barreras ideológicas, pues impiden que los venezolanos nos sentemos en la misma plataforma. No tenemos el reconocimiento de la contraparte ni hemos visto la voluntad, pero seguimos trabajando en ello.

– ¿Cree que se obtengan resultados significativos de la reunión entre Fedecámaras y la Asamblea Nacional?
Es apenas una reunión preliminar, esa podría ser una excelente manifestación de voluntad. Debemos buscar plataformas que generen confianza al país para poder actuar, debemos mantener un diálogo sincero y objetivo. Hay un lapso para ese encuentro, más no una fecha. Ellos (la AN) están en una fase de análisis, se van a reunir con otros sectores productivos, y después de eso, nos volveremos a sentar.

– ¿Cree en el diálogo con el gobierno?
– Por supuesto. Todos los países se desarrollan si hay sinergia entre el sector público y el privado, si tienen la visión correcta y acertada. Nosotros abogamos por la inclusión, la generación de empleos, los salarios dignos y todos los beneficios. Ese sistema perverso de control no ha funcionado, no ha dado resultado, por eso hay que revisarlo y nosotros nos ofrecemos a participar en ello. Nos gustaría que la propuesta que tenemos fuese recibida por el presidente Nicolás Maduro.

– ¿Cuáles propuestas le hará al gobierno para solucionar la crisis? Fedecámaras podría entregar la agenda parlamentaria que firmamos como compromiso con Venezuela para que sea tomada en cuenta para beneficio de todos, no de pequeños grupos. La propuesta se llama Por un marco regulatorio para un mejor futuro, y en esta establecemos varios parámetros que, consideramos, deben ser analizados: estabilidad económica, regulaciones, sistema tributario y marco legal. Queremos, ante todo, vencer las barreras burocráticas.

BUENAS RELACIONES

– ¿Mantiene contacto con organismos internacionales?
Sí. Ese contacto nos ayuda a fortalecer la cadena gremial internamente y a mejorar los canales del mundo. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) y las distintas redes empresariales saben de nuestras intenciones y con estos organismos tenemos buenas relaciones, intercambiamos ideas y sugerencias. De hecho, han manifestado su preocupación por Venezuela y hemos discutido la situación. Lamentablemente es el tema que inicia nuestras conversaciones, con ellos y con todos.

– ¿Y con líderes sindicales?
También. Desde hace cuatro años tenemos contactos con esos líderes, producto de las necesidades que plantean. Mantenemos un diálogo bipartito, aunque no hemos logrado la adhesión de los que se consideran «oficialistas», porque hasta en ese gremio están divididos. Nosotros no queremos que eso siga ocurriendo, queremos que el diálogo sea tripartito: gobierno, empleadores y trabajadores. Tenemos que escucharnos.

ATRÁS LA POBREZA

– ¿Cree que la economía deba dolarizarse?
No. Para nada. Ahora no. En Fedecámaras consideramos que las condiciones no están dadas para eso, sin embargo, no hay que descartarla. Ese proceso conlleva que nos fijemos a la política monetaria mundial, que es manejada por personas ajenas a nuestro país, y eso no es factible en este momento. Debemos lograr, ante todo, la disciplina fiscal para que la voracidad del gasto público no desequilibre más la economía. Hay que tener un Banco Central independiente, que publique los informes con cifras reales y en tiempo real.

– ¿Propondría en aumento de la gasolina como alternativa?
Debemos estar claros: la gasolina la regalamos, pero esa política permanente en el negocio petrolero genera pérdidas enormes. El precio real del combustible y el que tenemos genera una gran brecha que, a su vez, trae muchos problemas: tráfico del carburante, contrabando de extracción, entre otros, que afecta nuestro bienestar y beneficia a una minoría que no tiene ni idea de lo que hace, mucho menos de las graves consecuencias. El negocio petrolero debe ser rentable para que el país reimpulse su economía y deje atrás la pobreza.

– ¿Cuál debe ser la actitud de los empresarios venezolanos?
Debemos seguir siendo agentes de cambio creativo y aprovechar nuestra productividad para surgir, así como también aprovechar nuestro recurso humano y no dejarlo ir. Los empresarios debemos luchar por convertir el día a día en aprendizaje y acabar con los mitos que nos estancan e impiden crecer. Esta crisis pondrá a prueba la solidez de nuestras empresas, de los líderes gremiales y de las instituciones.

«Yo reitero lo que dije aquí y doy las instrucciones, pueden decir lo que quieran señores de Fedecámaras (…) Ni se les ocurra llevar una ley a la Asamblea Nacional mientras sea roja rojita revolucionaria. No vayan, porque nadie les va a recibir nada, por lo menos los diputados revolucionarios nada», dijo Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional, durante la transmisión de su programa Con el mazo dando, transmitido por Venezolana de Televisión. Además criticó que la oposición vaya a la AN «a defender a Fedecámaras».

Días después, Francisco Martínez, presidente de Fedecámaras, Diosdado Cabello contradice la intención del Gobierno de iniciar diálogo y acuerdos con el sector empresarial del país. «Eso significa que es el péndulo entre la trampa ideológica y la realidad del país». Aseguró que lo importante de este acercamiento con el Parlamento es un acuerdo nacional en el cual se generen buenos resultados con acciones de compromiso con cada una de las partes: el Gobierno y el sector privado. El representante empresarial cuestionó la posición de Cabello y rechazó que la situación país sea superdotada a eventos electorales. «Hay que tomar decisiones, por muy complejas que sean».

LA CIUDADANÍA DEBE SUMARSE

La integración debe prevalecer en Venezuela, en todos los sectores, no solo en el empresarial. La ciudadanía debe sumarse, integrarse también, asegura Francisco Martínez, titular de Fedecámaras. «El inversionista inteligente siempre tiene cómo resolver, sabe cómo hacerlo, y tanto a sus empresas como a sus empleadores, los ubica en el mismo nivel», añade. Desde la cúpula empresarial, el dirigente insiste en que fortalecerá el equipo para llegar al «acuerdo definitivo» que genere bienestar y promueva la transformación de la economía nacional, «y para eso, necesitamos el apoyo de los venezolanos, sean empresarios o no».