Festividades navideñas en Guayana van pa’ abajo

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La Navidad es una época de amor y paz, de momentos bonitos para vivir en familia. Desde el más pequeño hasta el anciano disfruta a plenitud el nacimiento del Niño Jesús.


Al ritmo de las gaitas venezolanas, millones de personas se reúnen en familia para preparar las tradicionales hallacas, el delicioso pan de jamón y las esponjosas tortas negras. Asimismo, se ponen de acuerdo para armar los pesebres, montar el arbolito de Navidad y adornar los hogares con luces y guirnaldas.

COSTUMBRES EN DECLIVE
Anteriormente, en Ciudad Guayana era costumbre observar, entre octubre y noviembre, personas caminando los centros comerciales buscando la economía para adquirir la vestimenta, el calzado y los alimentos que no pueden faltar en el hogar. Además de los adornos para decorar.

Guayaneses aseguran que «la desestabilización y pérdida de valor del bolívar» influenciará en la celebración de la noche más linda del año. «Ya no es el mismo ambiente de antes. En mi caso creo que me dormiré temprano porque no puedo satisfacerle las necesidades a mis morochos. Le compraré su regalo y listo», dijo María Rojas, quien se encontraba visitando una tienda de la ciudad.

DESEOS DE CAMBIOS
A diferencia de otras ciudades, gran parte de la población guayanesa desea un cambio en el país. Hubo quienes confesaron que anhelan observar los anaqueles de los supermercados surtidos de mercancía.

Brismar Rodríguez, residente de San Félix, relató que a pesar de no poder comprar los artículos que necesita para celebrar con su familia, está segura que su deseo se cumplirá. «Yo no estoy pendiente de ver cómo me visto o no. Aquí lo que debe abundar es paz, pero para que la haya debemos comenzar por nosotros mismos».

ÁNIMOS CAÍDOS
La calle Pekín de Villa Asia, la redoma Chilemex, el parque La Navidad y la redoma La Piña, en Puerto Ordaz, son los únicos lugares públicos adornados y con ambientación navideña.

Algunos usuarios atribuyen manifestaron que prefieren invertir el dinero en otras cosas que gastar en luces y elementos ornamentales. ¿Será que la tradición seguirá o morirá en este 2015? Sin importar lo que suceda, el mensaje es tratar de mantener vigente la armonía, la velada familiar y amar al prójimo sobre todas las cosas, porque cada ser humano vino a cumplir una misión en la tierra.