Fórmula 1 despidió a Jules Bianchi

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Un casco de piloto sobre el ataúd: la élite de la F1, entre ellos Lewis Hamilton y Alain Prost, dijo adiós este martes en Niza a Jules Bianchi, el joven francés que murió en la noche del viernes, tras pasar nueve meses en coma después de su accidente en el Gran Premio de Japón.

Bianchi, gran esperanza de la Fórmula 1, hubiera cumplido 26 años el 3 de agosto, y hubiera sido parte del prestigioso equipo italiano, Ferrari. Pero este gran futuro se vio truncado por el accidente en octubre de 2014 en el circuito de Suzuka.

Su funeral tuvo lugar en Niza, su ciudad natal, en donde falleció. Con la presencia de numerosos pilotos de todas las edades, incluyendo a la casi totalidad de sus compañeros en las dos temporadas que compitió en la Fórmula 1 en el seno de la escudería Marussia.

«La muerte de Jules (Bianchi) es profundamente injusta», dijo el sacerdote. «Él fue feliz, porque su sueño se hizo realidad». Las carreras de coche «eran su vida, su vocación. Era un campeón dotado de un talento fuera de lo común, pero también un joven con una extraordinaria humildad».

«Jules nunca subió al podio en la Fórmula 1, por lo que les pido que aplaudan ahora», lanzó el prelado al final de la ceremonia ante una emocionada multitud.

Bajo todas las miradas, el número 17, un número que nadie llevará jamás en la Fórmula Uno, como decidió la FIA el lunes en homenaje al joven Jules Bianchi.