Francia mantiene casi todo el país en alerta por la tormenta Carmen

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París.- El temporal de lluvia y, sobre todo viento, que sacude de nuevo el oeste de Francia y puso casi la mitad del país en alerta meteorológica, provocó la muerte de una persona, además de cortes de electricidad en Bretaña y perturbaciones en el tráfico de trenes. La víctima mortal se produjo ayer por la tarde en la localidad vascofrancesa de Saint Jean Pied de Port, junto a la frontera española, a causa de un árbol que cayó sobre el carro en cuyo interior se encontraba, informó la Gendarmería de Pau, destacó Efe.

Météo France había puesto esta mañana 40 del centenar de departamentos franceses (todos en el oeste) en alerta por riesgo de vientos violentos y, en el litoral atlántico, de fuertes olas que podrían generar fenómenos de sumersión. Las ráfagas más fuertes se registraron en Bretaña, donde se llegaron a medir 136 kilómetros por hora en la isla de Belle Ile y 133 en el cabo de Raz, en la parte continental. En el interior hubo sacudidas de más de 100 kilómetros por hora.

Una de las consecuencias fueron los cortes de alimentación eléctrica. La compañía que gestiona las redes, Enedis, indicó que unas 40.000 viviendas estaban privadas de luz en Bretaña (dos tercios en el departamento de Morbihan), y que 1.500 de sus agentes estaban movilizados para restablecer el servicio. También tenía impacto el temporal en el tráfico ferroviario, con retrasos de una hora en esa región.

Météo France explicó en su página internet que esta borrasca que había entrado por el Atlántico, bautizada Carmen, debía generar esta tarde ráfagas de entre 100 y 110 kilómetros por hora en el interior del país, y localmente de entre 120 y 130 kilómetros por hora en los departamentos de Poitou-Charentes, Gironde, Dordogne, Lot et Garonne o en las Landas. Por la tarde-noche, la situación más delicada se auguraba en Córcega, en particular en puntos del este de la isla como los cabos Corse y Sagro, con vientos que podrían alcanzar los 140-150 kilómetros por hora.

Más allá del viento, otro elemento sobresaliente de la meteorología en Francia la pasada Nochevieja fue el récord de temperatura constatado en el país. En concreto, la media de la temperatura en el país fue de 11 grados, por encima del anterior récord para un 31 de diciembre, que fue de 10,5 grados en 2006. En París, se llegó a 15,1 grados de máxima, algo que no tiene parangón en el último día del año desde que en 1872 se empezaron a hacer registros.