Francisco alentó a los gobernantes a guiar el país “con fidelidad a sus principios”

0
90

El tema de la inmigración fue la alfombra roja por la que decidió caminar el papa Francisco a su llegada a Estados Unidos. Subrayó, frente al presidente Barack Obama, que iba como «hijo de una familia de inmigrantes» y llamó a cambiar un sistema que excluye a millones de personas.

«Como hijo de una familia de inmigrantes, me alegra estar en este país, que ha sido construido en gran parte por tales familias», dijo el papa argentino en inglés al inicio de su discurso en la ceremonia de bienvenida oficial ofrecida en la Casa Blanca.

 

Francisco, tildado de «marxista» por los sectores más conservadores de la sociedad estadounidense, se calificó a sí mismo de «hermano» de Estados Unidos y alentó a los gobernantes a guiar el país «con fidelidad a sus principios fundadores».

 

El Sumo Pontífice aseguró que los católicos estadounidenses «están comprometidos en construir una sociedad verdaderamente tolerante e inclusiva, en la salvaguarda de los derechos de las personas y las comunidades y en el rechazo a cualquier forma de discriminación injusta».

 

«Todavía tenemos tiempo para hacer los cambios necesarios para lograr un desarrollo sostenible e integral. (…) Ese cambio requiere por nuestra parte un reconocimiento serio y responsable no solo de la clase de mundo que podemos estar dejando a nuestros hijos, sino de los millones de personas que viven bajo un sistema que les ha excluido», dijo.