Gimnasios esperan regreso a la normalidad para funcionar regularmente

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Usuarios han elegido entrenar en casa

La aparición del Covid 19 en Venezuela ha ocasionado que comercios de las distintas ramas quebraran o que se hayan tenido que reinventar para seguir funcionando.

Uno de los sectores más golpeados debido a que no está entre los sectores priorizados para poder abrir sus puertas todas las semanas, han sido los gimnasios.

Estos se mantuvieron cerrados por largo tiempo y solo cuando se empezó a aplicar en todo el territorio nacional el esquema 7+7 pudieron reabrir en las semanas flexibilizadas.

Sin embargo, dicha medida no compensa las perdidas y los gimnasios siguen en una situación complicada.

De 80 clientes a 10

Los problemas que padecen los dueños de gimnasios se ven reflejados en sus números.

Yelitza Monagas es la encargada de un gimnasio ubicado en San Félix, este negocio tiene funcionando desde 2016 cuando fue inaugurado y desde entonces abría sus puertas a diario para recibir a los amantes del ejercicio.

Esto sin duda cambió en marzo de 2020 cuando el gobierno anunció cuarentena radical y tuvieron que cerrar.

En junio cuando se empieza a aplicar una semana radical y otra flexible, ellos retoman su trabajo pero bajaron de 80 clientes que tenían a 10.

Monagas manifestó que esta reducción tan drástica se debe a que muchas personas no están dispuestos a pagar una mensualidad en 10 dólares que es lo que cobran ellos, para disfrutar solo dos semanas de las cuatro que tiene el mes.

Agregó que lo que padecen actualmente es repetitivo en los gimnasios de la ciudad ya que las restricciones son para todos.

“Antes de la pandemia teníamos un negocio rentable pero ahorita apenas estamos resolviendo porque no tenemos otra opción, solo esperamos que pronto pase la pandemia”, indicó.

Asimismo, dijo que otras de las cosas que les ha bajado la clientela, relacionado con la pandemia, son las restricciones de horario, transporte, entre otras cosas.

“Son un sinfín de cosas que nos perjudican, pero tenemos pensado seguir adelante”.

Entrenan en sus casas

“Conozco muchas personas que se entrenaban en el gimnasio y que ahora lo hacen en sus casas”, detalló Monagas.

Tal es el caso de Alejandro Castro que asistía frecuentemente a un gimnasio en Puerto Ordaz en el que pagaba una mensualidad de 20 dólares.

Él comentó, que prefirió retirarse hasta que estos lugares trabajen en normalidad.

“Hay muchas limitaciones para asistir, por eso preferí retirarme y volver cuando pase el virus”.

Medidas de bioseguridad

Los gimnasios también deben cumplir las medidas de bioseguridad.

En este caso, Monagas detalló que en el gimnasio en el que trabaja le exigen a los asistentes las mascarillas, toallas, alcohol, guantes y antibacterial.

De igual forma, solo aceptan 5 personas por hora para que realicen sus ejercicios. Rosanny Mattey