Guayana se queda a oscuras porque velas ¡no hay!

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El pase del fenómeno El Niño por nuestro país sigue dejando secuelas. El crítico nivel del embalse de Guri en la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar, obligó al Ministerio de Energía Eléctrica reajustar el horario de cortes del servicio de dos horas a cuatro, y dividirlo en cinco bloques semanales con el objetivo de evitar un apagón a escala nacional.

Aunque parezca increíble, el estado más grande de Venezuela, que produce 70% de la energía que consume el resto de la nación, entró en el racionamiento. Sin embargo, Vargas, Distrito Capital y Nueva Esparta fueron exentos de esta dura realidad, a pesar que son frecuentes los apagones en estas regiones.

Ante tales medidas, cientos de ciudadanos guayaneses se prepararon para no quedar a oscuras durante la noche y soportar las horas de racionamiento que muchas veces se sobrepasa el tiempo estipulado.

Desde que iniciaron los cortes por sectores, la mayoría de los habitantes optó por tomar las previsiones para evitar el daño a los electrodomésticos por la subida repentina de la energía, mientras que otros se organizaron creando un cronograma de actividades físicas o recreativas para pasar “el mal rato”.

TEMOR LATENTE

Gladys Rodríguez, habitante del sector Core 8, en Puerto Ordaz, comentó que la reducción que más le preocupa es la de las 6:00 de la tarde porque tiene que colocar más de ocho velas para poder alumbrar “algo” el espacio donde reside.

“Ya no sé qué acciones tomar. Durante el día, aunque me incomoda estar sin energía eléctrica, me siento a gusto porque los rayos solares permiten que entre la claridad a mi hogar, pero de noche quedó en tinieblas”. La dama asegura que aparte de generar gastos con la alimentación de la familia y otros servicios, tiene que guardar un dinero adicional para adquirir las velas.

¡NO HAY!

No solamente los productos alimenticios y de lavandería escasean en Ciudad Guayana. A esta odisea se unen las candelillas, un producto artesanal y con sello 100% venezolano que poco a poco ha ido desapareciendo de los anaqueles de supermercados y abastos. Solo falta pronunciar su nombre para que el vendedor exclame ¡no hay!

Los únicos establecimientos que expenden este producto -actualmente- son las perfumerías. Sin embargo, al distribuidor se le dificulta traer los lotes de mercancías debido a que la industria también está siendo afectada por la escasez de divisas para adquirir los materiales en el exterior.

Belkis González, propietaria de la perfumería Mago de Oz, en Unare II, explicó que a pesar de los inconvenientes que enfrenta para comprar velas a las fábricas, las ventas en su negocio se han disparado a raíz del Plan de Ahorro Energético ordenado por el Gobierno.

“Yo creo que el racionamiento eléctrico elevó las ventas. Las velas que vendo en mi negocio oscilan entre 50 y 70 bolívares, dependiendo de la marca, precios que aún son accesibles en comparación con otros”, expresó.

NIVEL TOPE DE COMPRA

Angélica Fuentes, propietaria del local esotérico Puertas del Amor, ubicado en la avenida Gumilla, en San Félix, recalcó que el número de velas que son expendidas son cinco por persona, debido a que en “tiempo de crisis” la utilizan para revenderlas en mercados ambulantes y avenidas. “Hay que estar mosca, porque el que menos piense, monta tres locales a costilla de uno”.

Entre tanta crisis, otros ciudadanos prefieren utilizar mecheros a base de gasoil para ahorrarse una gran cantidad de dinero.

“Es mejor invertir en un mechero para no estar comprando velas a cada rato. Se llena de gasoil, se prende la llama y listo. Te puede durar hasta más de 8 horas y sin derretirse”, aseguró Fernando Tovar, residente de El Gallo.

¡Carito, vale!

Un ventilador consume menos energía que un aire acondicionado.

Sin embargo, adquirirlo para contribuir con el ahorro de megavatios es casi un lujo. Sin importar si el establecimiento está ubicado en Puerto Ordaz o San Félix, el producto puede costar hasta 23 mil bolivares.

Samil Mohamed, propietario de Importadora Sport, explicó que en el monto se incluye el traslado desde el exterior y la marca, según el gusto del cliente.