Huracán Florence: el peor de los escenarios toma forma en “Wilmywood”

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Two boys look on as they enter their mobile home a day before the arrival of Hurricane Florence in Wilmington, North Carolina on September 12, 2018. People fleeing North and South Carolina clogged coastal highways early Wednesday as Hurricane Florence, a monster Category 4 storm, bore down on the US east coast for a direct hit in a low-lying region dense with beachfront vacation homes.President Donald Trump, warning residents to get out of the way, said the federal government was "ready for the big one that is coming." / AFP PHOTO / ANDREW CABALLERO-REYNOLDS

Las playas de arena y las históricas casas de ladrillos rojos de Wilmington, Carolina del Norte, han sido el escenario de muchas producciones de Hollywood, pero esta vez no hay nada de ficticio sobre el poderoso huracán que azota a la pintoresca ciudad costera.

El huracán Florence, una tormenta poderosa y peligrosa, descrita como la más grande en golpear esta parte de la costa Este de Estados Unidos en décadas, podría tocar tierra en las Carolinas la noche del jueves con una furia devastadora.

En su camino esperado está Wilmington, una ciudad portuaria de aproximadamente 120.000 habitantes, que a veces es llamada “Wilmywood” o “Hollywood East”.

Ha servido de telón de fondo para decenas de películas y programas de televisión, desde el éxito de acción “Iron Man 3”, al encantador drama adolescente “Dawson’s Creek” y hasta la espeluznante serie de CBS “Bajo el domo”.

Pero estos días, las únicas cámaras que están ahí pertenecen a los equipos de noticias que filman a personas frenéticas que se preparan para la tormenta monstruosa que se dirige hacia ellos.

La gente están blindando sus casas y tiendas, los estantes de los supermercados han sido vaciados por personas que se apropian de todos los elementos esenciales que puedan encontrar y las estaciones de servicio se han quedado sin combustible.

“Nos abastecimos de agua y tenemos los juegos de mesa para mantener a los niños ocupados”, dijo Ken Price. “Ahora es un juego de esperar”.

Por lejos la peor”

El jubilado Ken Ripley que ha sido propietario de una casa junto al mar en Wrightsville Beach -parte del área metropolitana de Wilmington- durante 15 años, ha visto su cuota de huracanes.

Esta vez, se estará dirigiendo hacia el interior para estar más seguro.

“Este es, por lejos, el peor (de los huracanes)”, dijo mientras colocaba láminas de metal sobre las ventanas de su casa.

“Podría llevarse el techo, pero espero que no dañe la estructura general de la casa”, añadió Ripley.

“Regresaré aquí una semana después de que pase el huracán. Debería haber mucho por arreglar”, completó.

Otros, como Josh Ledford, no tienen otro lugar al que ir más que los refugios de emergencia establecidos en edificios gubernamentales y en otros lugares.

“Saben que no quiero estar aquí mientras sigan especulando pero probablemente tenga que estar. Probablemente dos o tres días como máximo”, dijo Ledford fuera de una escuela que alberga refugiados de huracanes.

“Pero si es necesario, creo que tendremos que hacerlo”.

Ryan Limpert, otro residente de Wilmington, tampoco quería ir al refugio.

Pero no tuvo otra opción más que instalarse con los otros que huían de la tormenta que se avecina. Algunos llegaron solo con mantas y almohadas, sin otras pertenencias.

“Parece que hay mucha gente aquí que quieren ayudar, lo que supongo es algo bueno”, dijo Limpert.

“No sé, estoy manteniendo la frente en alto”, reveló.

Las carreteras que se alejan del área estaban atestadas con autos.

La autopista 40 parecía estar abierta solo para el tráfico hacia el norte, lejos de Wilmywood.

“El desastre está a la vuelta de la esquina y está llegando”, dijo el gobernador de Carolina del Norte, Roy Cooper.

“Si estás en la costa, todavía hay tiempo para salir de forma segura. Si no estás bajo una orden de evacuación, termina tus preparativos hoy”. AFP