¿Qué importancia tiene la perseverancia?

Recientemente, me encontraba en una sesión de trabajo gerencial, cuando un par de ejecutivos, Gustavo Márquez y Flavio Román, nos comentaron esta historia, tan valiosa en el mundo gerencial y de liderazgo de hoy:

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Ellos nos resaltaron la escena en la que Enzo Ferrari, con traje negro y gafas oscuras, se dirige con tono de desprecio a un fabricante de tractores, antes de darle con la puerta en las narices, porque había venido personalmente a quejarse de lo cansado que estaba de llevar sus Ferrari, a los talleres de la famosa casa deportiva, ubicados en Maranello a reparación de forma regular.

¡Oiga, usted a mí no me va a enseñar cómo hacer deportivos!”, le respondió Enzo Ferrari, al osado campesino empresario quien tuvo la valentía de presentarse en la oficina del magnate italiano, a darle sugerencias sobre la manera de mejorar sus autos deportivos

Mis amigos Gustavo y Flavio, expresaron que el resultado de esta dura discusión, fue que el viticultor y emprendedor, quien se había convertido en fabricantes de tractores, decidió asumir el “reto” del millonario Ferrari y empezó a incursionar en la fabricación de autos deportivos.

Resulta sumamente curioso saber que el “humillado” fabricante de tractores, se llamaba nada menos que Ferruccio Lamborghini, quien llegó a convertirse en la más fuerte competencia para los Ferrari, superándolo en muchísimos casos, llegando a ocupar un privilegiado lugar entre los autos deportivos del mundo

El 28 de abril de 1916, nació Ferruccio Lamborghini. Criado en una familia de viticultores, Ferruccio aprovechó sus conocimientos de mecánica para interesarse por los aspectos más técnicos de la maquinaria empleada en las cosechas, hasta el punto de llegar a levantar todo un emporio de maquinaria agrícola y tractores. Tras haber amasado una buena cantidad de dinero Ferruccio se convirtió en un entusiasta y coleccionista de deportivos

Dicen que Ferruccio llegó a desmontar pieza a pieza uno de los Ferrari de su propiedad, para hallar la solución a sus problemas, y descubrió que fabricar un deportivo no sería tan difícil. El primer gran auto de Lamborghini sería el Lamborghini Miura, el cual llegó a convertirse en unos de los autos más deseados y admirados en el mundo de los carros deportivos.

¿Que nos deja esta historia, amigo lector?

Obviamente, acá tenemos una “joya” de mucha importancia para nuestras vidas. Se evidencia en esa monumental historia que los seres humanos somos capaces de hacer grandes cosas, cuando trabajamos con perseverancia, dedicación, entusiasmo y hasta pasión por concretar un deseo

En cada uno de nosotros hay un “Ferruccio Lamborghini”, todos tenemos en nuestro cuerpo, las capacidades cerebrales y todas las posibilidades de inventar, crear, modificar y poder materializar proyectos y deseos.

Lo que necesitamos es “estimularnos” lo suficiente, llenarnos de ánimo y fuerza interna para “abrazar” esa meta con indeclinable decisión de alcanzar esa meta

Muchas personas se quejan de su “destino” de los resultados de sus vidas y hasta terminamos culpando a otros de las cosas que no logran realizar.

En la historia de Gustavo y Flavio tenemos un verdadero “tesoro” para encontrar dentro de nosotros, la fuerza necesaria para lanzarnos con mucha energía y devoción en procura, de esas cosas que deseamos obtener

Del mismo modo que la historia de los autos deportivos tuvo ese trascendente capitulo, derivado de la discusión entre dos personas, en la cual una de ellas despreció, subestimó y hasta pretendió ridiculizar a la otra, del mismo modo, apreciado lector, cada uno de nosotros puede “potenciar” su amor propio y convencerse que si puede hacer cosas importantes. Sacar nuestro “espíritu Lamborghini” depende de nosotros. ¿Qué espera amigo lector?

Hasta la próxima semana. Gracias por leerme. Waldo Negrón. Email:ywpalacios@cantv.net. Twitter:@Waldo_Negrón