Incremento puso en jaque la venta de arreglos florales

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Imaginaron que los aumentos no los arroparía, y ahora se las ingenian para satisfacer a su clientela. Esta frase se hace común entre quienes se dedican a la venta de flores y arreglos florales en los diferentes puntos entre San Félix y Puerto Ordaz.

Comerciantes del ramo narran que hace menos de un año, al país llegaban flores provenientes de Colombia, pero el déficit de importación del rubro los obligó a comprar las nacionales que se diferencian de las importadas por su tamaño y también en el color.

De Mérida, San Cristóbal y hasta de los Teques llega semanalmente a Guayana uno que otro proveedor, que poco tiene para ofrecer a los que comercializan con el producto.

Pompones, rosas, astromelias, astel, soliastel y margaritas, son las flores que apenas se consiguen, mientras que los lirios, el clavel y las gladiolas tienen tiempo que no ingresan al país.

 

POCA VARIEDAD
El negocio que en otrora generó ingresos, pasó a formar parte de los que ahora solo traen tormento y dolor de cabeza para sus propietarios.

Una vendedora que prefirió mantener su nombre en el anonimato, con más de 40 años en el negocio de las flores, contó que las rosas, margaritas y tulipanes pasaron a ser las flores más buscadas para que familiares las coloquen a sus difuntos.

«Entre 150 y 200 bolívares debe pagar una persona para comprar un ramito a puerta de cementerio», dijo la vendedora, al tiempo que aseguró ofrecer a su clientela buenos precios.

Igual comentario hizo el vendedor que está ubicado en el espacio siguiente al de ella, quien pese a ofrecer información, también prefirió resguardar su nombre.

 

LAS CORONAS NO ESCAPAN
Pero si de corona se trata, Elvis Albornoz comentó sobre este tema, manifestando que los materiales para la confección de ramos, arreglos y coronas muy poco se consiguen en el país, y si los encuentran es al triple de lo que realmente es el precio.

Con más de 20 años en el negocio, Albornoz contó que por ahora todos los productos que comercializan son nacionales, ya que el importado, que proviene de Colombia no está ingresando a la nación.

Además, dio a conocer que oasis (espuma floral), cintas y hasta los aros para las coronas están difíciles de conseguir, sin embargo se las ingenia para mantener satisfacer los caprichos de su distinguida clientela.

 

FLORISTEROS PREOCUPADOS
Milagros Torres, quien tiene algunos años incursionando en el mundo de la floristería, manifestó su preocupación debido a que cada semana recibe el pedido pero con hasta más del 30% de aumento.

Señaló, que hasta hace unos días adquirió un paquete de ligas en Bs 3.500, y para poder ofrecer economía a sus clientes, ata los arreglos con cinta floral.

Asimismo, indicó que el aro para las coronas lo compró en Bs 100 pero el que viene sin forro, y para elaborar una corona entonces debe envolverlo con bolsa plástica.

Hasta para comprar la cinta es un problema, relata, y es que además que ya no encuentra la de color violeta, el comercio la quiere vender por metro y no por paquete completo.

 

SE LAS INGENIAN
La profesional del mundo floristero expresó que lo que costaba Bs 500 ahora subió a Bs 1.500, a ello le atribuye la caída en más de un 60% de las ventas.

Pese a los constantes aumentos, ofrecen una gama de presentaciones que se adaptan a cada bolsillo de cada comprador.

En promedio, podrán encontrar arreglos que oscilan entre Bs 1.000 y 2.500, dependiendo de la cantidad de rosas que lleve, pero las coronas redondean los 3.500 y 4.000 bolívares.

No hay quien todavía olvide los grandes detalles, tal es el caso de Ronald Sierra, quien la mañana de este viernes, después de recorrer distintos puestos para comprar un arreglo floral para su esposa que estaba de cumpleaños, llegó a un sitio en el que encontró un presupuesto que se acopla a su bolsillo.

Futuro incierto
Vendedores de flores están preocupados debido a que los materiales que usan para preparar sus arreglos aumentan semanal, esto les imposibilita mantener sus negocios, y al mismo tiempo satisfacer los requerimientos de sus compradores.