“Jamás fue tan difícil ser joven en Venezuela”

Cada 12 de febrero se conmemora en el país el Día de la Juventud, en honor a la batalla de La Victoria, librada en 1814 por José Félix Ribas y un grupo de seminaristas y estudiantes de la Universidad Central de Venezuela

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Hoy es 12 de febrero y los venezolanos no celebran, sino que conmemoran la lucha de todos los jóvenes que acompañaron a José Félix Ribas a batallar contra el ejército realista que intentaba tomar la ciudad de La Victoria en 1814.

Actualmente la realidad es similar, sin lugar a dudas, la juventud venezolana no la tiene la fácil; la diferencia radica en que cada vez son contados los muchachos que siguen apostando al país, pues para ellos la cuna que los vio nacer ya no es sitio de progreso.

La mayoría de los guayaneses se debaten entre emigrar o quedarse y algunos solo esperan culminar su carrera para marcharse. Abraham Lezama lo ha pensado, pero está consciente de que no es una decisión fácil de tomar.

Aunque el estudiante de Comunicación Social asegura que “nunca había sido tan difícil ser joven en Venezuela”, sigue creyendo en que la situación puede mejorar y el amor por esta patria lo hace aplazar –cada vez más- su éxodo a otras tierras.

“Como yo, hay muchos universitarios que todavía ansían conquistar ese país en donde podamos hacer nuestros sueños realidad; una nación próspera y bonita, en la que quepamos todos”. Confía en que más pronto que tarde será así.

EXPECTATIVAS

Expresiones como la de Abraham fueron complementadas por Ezio Rojas, dirigente estudiantil de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab), seccional Guayana.

“Decir que los chamos la tienen fácil, sería una completa mentira. Es muy complicado porque no hay poder adquisitivo, cultura, esparcimiento y tampoco inversión en el deporte. Pese a que temas como esos nos desaniman, desde los movimientos estudiantiles la expectativa que tenemos es poder recuperar la Venezuela que teníamos e impulsarla para que sea un sitio para plantar futuro”.

Antes que la adversidad esta la fe y esa confianza es la que hace pensar en que los aprietos pueden resolverse. También alimentan las ganas de muchos profesionales como Jeisson Carreño.

El ingeniero en Sistemas anhela profundamente que Guayana y cada rincón de Venezuela sean de mejores oportunidades laborales y que el oficio de cada persona sea valorado.

Ana Karina, estudiante | FOTO: JHONATAN DÍAZ

Ana Karina es optimista; sin embargo, reconoce que el contexto no cambiará de inmediato. Igual así la estudiante de Contaduría Pública sigue luchando y trata de hacer las cosas diferentes, porque es fiel creyente de que cuando se práctica el bien, tarde o temprano existirá una recompensa.

Por su parte, José Moreno, quien trabaja en una empresa de herrería, lamenta que aquellos que si hayan tenido la posibilidad de hacer carrera hoy estén ejerciendo otros oficios para poder subsistir.

“SALDREMOS ADELANTE”

José Gil, dirigente | FOTO: JHONATAN DÍAZ

José Antonio Gil, representante de la Federación Venezolana de Estudiantes Universitarios (FVEU) en el municipio Caroní, asevera que la juventud es el presente y, por lo tanto, está en el deber de garantizar la estabilidad política y social del país.

El coordinador del Frente de Jóvenes y Estudiantes Manuel Piar (Fjemp), fue tajante al afirmar que “saldremos adelante y es ahora que debemos asumir los diferentes espacios, independientemente de las dificultades que se puedan presentar en cada institución”.

Para el profesor Jorge Rodríguez la vía electoral es la salvación y su deseo es “recuperar” la democracia que – a su juicio- está perdida.

“Es justo y necesario hacer un cambio de Gobierno. Este pueblo lo que necesita es alcanzar la libertad”.

 Andarcia: “Están padeciendo”

Simón Andarcia, candidato a la Gobernación del estado Bolívar, considera que la falta de ofertas en materia de empleo es una de las causas por las que los jóvenes están padeciendo.

“Millones de profesionales no encuentran trabajo y eso los ha llevado a abandonar el país, mientras que los que se quedan el  salario no les alcanza para mantener una familia ni para adquirir bienes”.

Para Andarcia esas incidencias representan un futuro oscuro, sin que se avizore en el horizonte una solución. Aún así exhorta a no desmayar y a tener esperanza, “porque los factores democráticos haremos que la libertad y la prosperidad sean el signo del futuro”.

Irene Viera, voluntaria de la fundación Doctor Yaso, agrega a la exposición de Andarcia el flagelo de  la inseguridad, falta de medicinas y escasez de alimentos, los cuales hacen más perturbador el porvenir de quienes aún habitan el suelo venezolano.