La democracia venezolana está secuestrada

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Luis Vicente León, presidente de Datanálisis dijo que la democracia venezolana está secuestrada. El economista y analista de opinión pública vino a Guayana invitado por la empresa de Seguros Beatriz Fratini.

En el hotel Rosa Bela de Puerto Ordaz y ante un auditorio de 400 personas, ofreció claves para entender la derrota de la oposición en los recientes comicios y la situación del país el año próximo.

En ambos casos, no dio muchas salidas, sólo dijo que  debemos acostumbrarnos a vivir en un país distinto: En un país en crisis.

Sobre esa tesis desarrolló toda una explicación durante hora y media y luego en 20 minutos los asistentes preguntaron temas específicos de su disertación.

Crisis

Hizo una exposición sobre la crisis del país. Inició en el punto económico y luego se refirió al elemento político.

Para León, es importante quedarse y luchar a pesar de la crisis, cosa que le repite insistentemente a su esposa, quien le pregunta todos los días ¿Cuándo nos vamos?

Cree que a largo plazo el gobierno nacional debe ir hacia una apertura económica más no política, y citó como ejemplo el modelo de China y de Corea del Norte.

Aseguró que al precio que esté el dólar siempre será positivo comprarlo porque en Venezuela se puede vivir cobrando en dólares y pagando en bolívares.

Pdvsa, las sanciones y el pago de la deuda

A juicio del economista el tema económico es vital para entender la crisis política. Afirma que el Estado tiene un ingreso permanente a través de la venta de petróleo, que le permite siempre tener dólares pero que este año el país percibirá apenas el 25% de ingresos por petróleo que percibió en el 2012 y que eso por supuesto genera la inmensa escasez que tiene Venezuela porque todo, pero todo, sin excepción, lo que se fabrica en el país necesita algún componente importado y al ser el dólar un bien escaso, el exceso de demanda encarece su precio. De allí que cree que al precio que sea siempre es bueno tener dólares como inversión.

Sobre las sanciones, expresó que el gobierno de los Estados Unidos, tratando de propiciar una salida democrática en Venezuela asignó sanciones individuales y colectivas.

Individuales al presidente de la república, Nicolás Maduro Moros y a funcionarios y colectivas a Pdvsa. Eso quiere decir que en el caso de Pdvsa el año que viene muchos proveedores norteamericanos tienen que dejar de prestar servicios a la petrolera venezolano o hacer negocios con la empresa nacional y claro que eso va a incidir en todo el aparato productivo del país.

Otro elemento que relaciona con el tema de las sanciones es que la comunidad internacional, o más específicamente el Congreso norteamericano en la imposición de sanciones no dejó salidas a quienes están en el poder en estos momentos.

“No hay margen de maniobra o de negociación para buscar salidas políticas porque las sanciones individuales o colectivas no son reversibles.”

Para aclarar la idea citó el caso de Irán cuando recibió las sanciones internacionales pero que tenía la posibilidad de disminuir la producción de uranio y de bombas nucleares y a medida que se acercaba a la meta asignada iba recibiendo el levantamiento de sanciones, que le permitió al gobierno iraní superar la crisis interna. Eso –acotó- no pasa en Venezuela.

En cuanto al pago de la deuda, dijo que Venezuela tiene que continuar pagando la deuda aunque eso signifique menos dólares para alimento y medicina porque si se deja de pagar la deuda, el país entra en Default y el default es un robo  a quienes prestaron dinero al país.

Para ser más gráfico, puso como ejemplo el caso de Argentina que entró en default pero que no tenía nada para pagarle a los acreedores, lo único que le embargaron fue el Buque Escuela.

“En el caso de Venezuela los buques de Pdvsa estarán dando vueltas por el mundo porque no podrán parar en ningún puerto y sin venta de petróleo no hay dólares, de allí que el gobierno no puede dejar de cumplir con el pago de la deuda externa,” advirtió.

El asunto político

En el tema político, Luis Vicente León, fue más cuidadoso. No habló mal de ninguno de los actores ni asignó responsabilidades en la derrota de la oposición hace 15 días, a pesar de que entre otras, su encuestadora, Datanálisis, manejaba la información de que la oposición, ganaría por lo menos 17 gobernaciones mientras el chavismo, llegaría apenas a 5.

De allí el trauma de la gente el domingo a las 10 de la noche, cuando el CNE dio cifras distintas. Pero además el CNE en esa ocasión anunció que con respecto a otras elecciones regionales, en esta la abstención había sido menor.

Para Luis Vicente León, la abstención estuvo del lado de la oposición porque permeó el discurso de los radicales de no votar. Pasó en Miranda en los municipios, Chacao, Baruta y El Hatillo, donde el 60% de la oposición no salió a votar.

Pasó entonces a explicar qué fue lo que hizo el chavismo para ganar 17 gobernaciones en un país con una situación económica tan terrible.

Explicó que el gobierno usó los recursos del Estado para hacer campaña. Usó las bolsas de comida para movilizar a la gente. Movilizó electores de centros electorales o sea los migró 48 horas antes del proceso electoral e impidió la sustitución de candidatos, como lo establece la Ley. Para ello utilizó al CNE a su conveniencia y la gente observó todo eso, por lo tanto logró que hubiese una pérdida, mayor aún de la que ya había, en el presunto árbitro electoral y eso desmovilizó al voto opositor.

“De allí que se puede decir que la democracia en Venezuela está secuestrada,” agregó.

¿Qué hacer?

No se refirió a la situación actual de la MUD. Ni siquiera contestó las preguntas que se le hicieron sobre el tema, en cuanto a que si a corto plazo hay alguna posibilidad de recuperación de esta coalición de partidos políticos o si tienen posibilidades de lograr triunfos en las elecciones municipales, si van cada uno por su cuenta.

Insistió en la necesidad de aprender a tener empresas en medio de las crisis, a invertir en el talento humano para no perderlos, buscando figuras de compensación y a mantener adecuadamente, bonitas, fue la palabra que usó las instalaciones de las empresas.

Hizo un llamado como alguna vez lo dijese Rockefeller, el gigante industrial norteamericano, a no dejar de invertir en publicidad (Rockefeller expresó en alguna ocasión que si le quedaba un dólar, gastaba 80 centavos en publicidad y el resto en un buen traje).

“No puede ser que cada vez que un empresario va a reducir costos lo primero que elimina es la partida de relaciones públicas y publicidad,” dijo.

Concluyó dando las gracias a los organizadores del evento y a la asistencia e hizo el llamado a seguir luchando en Venezuela.