La MUD lucha por un cambio pacífico

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El Coordinador del Comité de Política Internacional de la Mesa de la Unidad Democrática, Ramón Guillermo Aveledo, dijo que la Constitución provee las bases para la construcción de la vida democrática, pero aseguró que el secreto para que así fuera, era que tanto gobernantes como gobernados la respetaran y le rindieran culto a su vigencia efectiva en la vida y en la acción.

La afirmación la hizo ayer en la II Conferencia Latinoamericana llevada a cabo en la Universidad de Harvard Kennedy School, en la ciudad de Cambridge, Massachusetts, donde agregó, citando al politólogo germano-británico Ralf Dahrendorf, que «la democracia es como un ensamblaje de instituciones dirigido a legitimar el poder político porque provee respuestas coherentes a tres cuestiones claves: Cambio sin violencia, control del poder y voz para el pueblo en los asuntos públicos».

Continuó indicando que «la Venezuela en la que creemos es una donde reine el verdadero diálogo democrático, entre todos los actores políticos, económicos, y sociales. Una Venezuela de inclusión, no de exclusión. En la cual cada ciudadano pueda escoger su camino de trabajo bien ganado a realizar sus sueños. Una sociedad que pueda libremente escoger en vez de mentiras, verdad; en vez de muerte, vida; en vez de abuso, Constitución.».

El evento denominado «El camino Latinoamericano: Identidad y el espacio para Políticas Regionales» contó con la participación de distintos oradores, entre los que figuraron la directora cultural del Banco Interamericano de Desarrollo, Trinidad Zaldívar, la profesora de Urbanismo y Desarrollo, Diane Davis, el decano de la facultad de Arquitectura y Artes de la Universidad de Desarrollo en Chile, Pablo Allard, entre otros.

«La democracia, se sabe, precisamente como en la definición de Lincoln, es el gobierno de, por y para el pueblo de cada país. Y un país no es una abstracción o una generalización histórica. Es, sobre todo, una cierta manera, compartida por el pueblo, de ver la vida. Una vida que, ciertamente, va más allá de los límites estrictos de la política y que es mucho más que un puñado de instituciones, ideas, tradiciones y hábitos, aunque todo eso esté en ella y tiene mucho significado. La política, la Buena política, es el arte de ayudar al pueblo a construir su propio camino a la felicidad, personal y social, a realizar su propio sueño. Es un llamado a la acción, porque no hay política contemplativa, pero también es un legado que debe ser preservado, renovado y mejorado «, señaló el representante de la MUD.