Las colas: ¿una advertencia?

0
80

Enero llegó y con él los venezolanos han visto el abismo económico desde el borde. Gasolina, pañales, panes, café, leche, harina, desodorante, champú, jabón de lavar y todo tipo de productos fueron los culpables de «poner a parir» a más de uno en una cola.
Como respuesta a este fenómeno que alarma a la población y que ya ha ocasionado varios eventos de violencia, como la quema de un carro de la PNB en Catia o los diversos rumores en las redes sociales que hablaban de no abrirle paso a los «bachaqueros» (revendedores), tres gobernadores del país prohibieron las colas en horario nocturno.
El gobernador del estado Bolívar, Francisco Rangel Gómez, anunció el pasado martes 13 de enero que «seguiremos combatiendo grandes flagelos como las colas y el bachaqueo», asimismo indicó en rueda de prensa que quedaba prohibido hacer colas de noche, ya que se conoce que el 80 % de quienes las hacen «son revendedores».

ACEPTANDO MEDIDAS
El Diario de Guayana realizó una encuesta a través de su portal web para conocer si la ciudadanía estaba de acuerdo con las medidas presentadas por el mandatario estatal.
93.9 % de los encuestados señalaron que las medidas establecidas por el Gobernador son acertadas, 5,7 % opina que no; mientras que 0,4% de los que respondieron la encuesta no sabe si lo oficializado es positivo.

¿PRODUCTOS PARA TODOS?
Los diferentes personajes de la política oficialista se pronunciaron luego del revuelo vivido en días anteriores por las innumerables colas, algunos justificando en cierta medida lo que estaba sucediendo en el país, como Ernesto Villegas, jefe de Gobierno del Distrito Capital, quien afirmó de manera contundente que «los mismos hijitos de papá que siempre han despreciado a nuestro pueblo, están infiltrando a gente para tratar que los venezolanos se descarrilen y tomen actitudes violentas contra ellos mismo», en este sentido instó a «pintarles una gran paloma de la paz» a quien vean «infiltrando» gente en las colas.
«Si se vienen a las 2 de la mañana es porque quieren, con la capacidad que esto tiene la gente que va llegando va entrando y saliendo», indicó la ministra Carmen Meléndez, quien negó la escasez de la que tanto se hace eco en el país y condenó la «campaña» de desabastecimiento en los supermercados venezolanos que se pasea por las redes sociales como Twitter y Facebook a través de diferentes quejas y fotografías. Le exigió a los consumidores «que dejen la desesperación» ya que el Estado tiene «productos para todos».
Por otra parte, el vicepresidente de Seguridad y Soberanía Alimentaria, Carlos Osorio expuso que si «en Venezuela no hubiese comida, no tendríamos estas colas que tenemos». Tildó de «campaña manipuladora» y «desestabilizadora» a las informaciones publicadas por la oposición con respecto a la falta de insumos para producir en el país.

UN PROBLEMA
Desde comienzos de año, los tuiteros venezolanos han publicado información sobre las diferentes colas que se han desarrollado a nivel nacional para comprar los productos a precio regulado, de esta manera se posicionó como «tendencia nacional» la etiqueta #AnaquelesVacíosEnVenezuela; esta fue usada para describir o mostrar la situación de desabastecimiento en los supermercados.
Desde la misma perspectiva, Jesús «Chuo» Torrealba, secretario de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), afirmó en una rueda de prensa que «el problema no son las colas, sino la crisis alimentaria».
También el gobernador del estado Miranda y excandidato presidencial, Henrique Capriles, hizo un llamado a la movilización y aclaró que se debe hacer una «protesta pacífica, no una guarimba». Además, criticó la llegada al país del presidente Nicolás Maduro tras su gira de trabajo, tuiteando «¿mañana solucionarán la escasez entonces? ¿Las colas? ¿Trajeron leche? ¿Se van a acabar las colas después de este viaje?».
En horas de esta tarde, el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, indicó que «no podemos decir que no ha habido colas. Eso sería negar un problema. Asumámoslo».
El sociólogo Ramón Piñango analizó la realidad que están viviendo los venezolanos actualmente y explicó que «si esto dura hasta esta semana va a ser un episodio pasajero, sin muchas consecuencias de fondo, más allá del costo político en popularidad (…) Pero si esto dura más puede tener consecuencias políticas serias y conducir incluso a un estallido social».