Las nuevas orquestas salseras

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En el relevo generacional de músicos Don Perignon y La Puertorriqueña, es una orquesta de salsa, que se inició musicalmente en el año 1975, en Puerto Rico. Al conjunto, se le conoce hoy en día como una leyenda del género, dirigida por el talento y la experiencia de Pedro Luis Morales Cortijo, mejor conocido en el medio artístico como Don Perignon, mentor y vocalista principal de la agrupación. Sus éxitos, son conocidos en todo el mundo, como la reivindicación de la salsa no comercial, hecho que certifica su trabajo musical, con una gran cantidad de premios y reconocimientos.

Es importante mencionar, que su apodo no se relaciona con el conocido champán francés. De hecho, su nombre artístico cuenta una historia muy distinta y simple, puesto que fue bautizado como “Don Perignon”, por los integrantes de la orquesta de Andy Montañez. Aunque, otras versiones cuentan que dicho seudónimo proviene de la infancia del cantante y deriva de “Perín”, apodo con el que era conocido en su casa. Don Perignon nació el domingo 31 de mayo de 1959, en Santurce, Puerto Rico. Sus orígenes humildes, le permitieron crecer en medio de la salsa y la música popular, rodeado de diferentes culturas provenientes de américa latina. Es hijo de Rafael Morales y Leticia Cortijo, ambos inculcaron en el cantante la pasión y el amor por el género con clásicos discos de vinilo. Una de las anécdotas que más recuerda el intérprete de su infancia, es la llegada de su primer instrumento musical, que según palabras del mismo artista, fue casi como la llegada de un hijo.

A pesar de que sus dotes artísticos habían aparecido a temprana edad, aprendió a dominar varios instrumentos y a fortalecer su voz con una elegancia y rítmica inigualable. Pero los talentos Don Perignon, no solo se limitaban a la música, también en lo más profundo de si mismo albergaba la esperanza de convertirse en abogado o pelotero, sin embargo, la música se ganó por completo su corazón y en contra de los deseos de su padre y los consejos de otras personas, decidió emprender el camino que lo llevaría a aceptar su primera oportunidad de pisar los escenarios muDon Perignon comenzó se inició en la música, con diversos grupos musicales, cuando apenas tenía 15 años, una edad en la que las oportunidades para los jóvenes músicos eran muy escasas en Puerto Rico, para ese entonces. Sin embargo, su entusiasmo lo llevó a tomar la iniciativa de formar un grupo musical con sus vecinos y compañeros de escuela, Gilberto Santa Rosa y Mario Ortiz Jr, el trío se hacía acompañar de su padres en cada presentación que realizaban. Junto al grupo, Don Perignon no solo se desempeñó como cantante, sino también, dio sus primeros pasos como productor y director musical. Aunque, para ese entonces el joven artista era apenas un adolescente, se tomó muy en serio su papel musical, a tal punto de adquirir una amplia experiencia y conocimientos en la música popular.

A finales del año 1978, todos los integrantes del grupo, decidieron tomar caminos separados y hacerse su propio espacio en el medio artístico, y lo que comenzó como proyecto de amigos se convirtió en la búsqueda incesante de la gloria y el reconocimiento por parte del público. Para ese entonces, Don sicales en 1979, con Lalo Rodríguez. Perignon ya era conocido como por su talento como un buen músico. Dichas destrezas, le abrieron las puertas para formar parte de la orquesta de Lalo Rodríguez, donde también se desempeñó como director musical. Mientras trabajaba con la orquesta, conoció a Andy Montañez, donde cosechó grandes éxitos durante ocho años, hasta 1989. “En 1981, recibí mi mejor y más importante oportunidad, dirigir la orquesta de el admirado y querido Andy Montañez, donde adquirí el apodo de Don Perignon que me ha acompañado por todos estos años”, explicó el cantante.

Varios años después, decide formar su propia orquesta en la búsqueda de la autenticidad y la reinvención del género. Su ambición artística, lo llevó a conquistar los escenarios musicales con el seudónimo de Don Perignon, con dos propósitos fundamentales, el primero de ellos como una forma de agradecimiento a quien le abrió las puertas hacia el ámbito musical y segundo, como una forma de enaltecer las sonoridades del género, tomando como base la salsa contemporánea de su época.

Don Perignon comenzó se inició en la música, con diversos grupos musicales, cuando apenas tenía 15 años, una edad en la que las oportunidades para los jóvenes músicos eran muy escasas en Puerto Rico, para ese entonces. Sin embargo, su entusiasmo lo llevó a tomar la iniciativa de formar un grupo musical con sus vecinos y compañeros de escuela, Gilberto Santa Rosa y Mario Ortiz Jr, el trío se hacía acompañar de su padres en cada presentación que realizaban. Junto al grupo, Don Perignon no solo se desempeñó como cantante, sino también, dio sus primeros pasos como productor y director musical. Aunque, para ese entonces el joven artista era apenas un adolescente, se tomó muy en serio su papel musical, a tal punto de adquirir una amplia experiencia y conocimientos en la música popular.

A finales del año 1978, todos los integrantes del grupo, decidieron tomar caminos separados y hacerse su propio espacio en el medio artístico, y lo que comenzó como proyecto de amigos se convirtió en la búsqueda incesante de la gloria y el reconocimiento por parte del público. Para ese entonces, Don Perignon ya era conocido como por su talento como un buen músico. Dichas destrezas, le abrieron las puertas para formar parte de la orquesta de Lalo Rodríguez, donde también se desempeñó como director musical. Mientras trabajaba con la orquesta, conoció a Andy Montañez, donde cosechó grandes éxitos durante ocho años, hasta 1989. “En 1981, recibí mi mejor y más importante oportunidad, dirigir la orquesta de el admirado y querido Andy Montañez, donde adquirí el apodo de Don Perignon que me ha acompañado por todos estos años”, explicó el cantante.

Varios años después, decide formar su propia orquesta en la búsqueda de la autenticidad y la reinvención del género. Su ambición artística, lo llevó a conquistar los escenarios musicales con el seudónimo de Don Perignon, con dos propósitos fundamentales, el primero de ellos como una forma de agradecimiento a quien le abrió las puertas hacia el ámbito musical y segundo, como una forma de enaltecer las sonoridades del género, tomando como base la salsa contemporánea de su época.

Género musical de Don Perignon y La Puertorriqueña

El estilo musical que define a la agrupación, es la salsa, especialmente, por ser un género que está ligado a los orígenes de Don Perignon. La niñez y adolescencia del intérprete, trascurrieron en medio de boleros con orquesta, uno de los géneros favoritos de su padre Rafael Morales, a quien considera como la influencia más importante de su vida. También, reconoce a Ismael Rivera, Tito Rodríguez, Tito Puente y Benny Moré, como parte de sus influencias musicales. Por tal motivo, su oído y gusto musical, conservan gran parte del patrimonio de la música latina afrocubana, que escuchaba en su juventud.

Todo el ritmo y sabor, peculiares de este género, para ese entonces, los trasladó a su época con cada una de sus canciones, junto a la orquesta. Don Perignon y La Puertorriqueña, se caracteriza por tener el enfoque musical de un género tropical moderno, que mantiene vigente la salsa de antaño de la época de los 70 y 80, evocando varios estilos, como la salsa dura, la salsa romántica y la timba. Para el conjunto, dicho estilo musical es muy difícil que desaparezca, puesto que, la salsa es un camaleón que se adapta a distintas épocas y cala muy bien en cualquier tipo de público, sin perder su identidad.

Es importante mencionar, que la salsa no comercial se refiere a un estilo musical, que en sus canciones plasma temáticas que en algún momento fueron consideradas tabú o poco conocidas. Sin embargo, el género fue evolucionando y con el, la agrupación, que fue dejando a un lado los sonidos fuertes, para incursionar en un estilo más cadencioso y melódico, acompañado de letras con abundantes referencias al amor y al sexo, sin llegar a tener letras explícitas o vulgares. Desde sus inicios en 1975, la orquesta se ha dedicado a rescatar el género de la salsa no comercial, creando música que reivindique el trabajo de otros ídolos musicales. Además, a lo largo de su trayectoria artística, han creado espacios para los salseros jóvenes, que deseen incursionar en el medio, ya que apuestan a ellos para mantener el género vivo, a través de los años.

Trayectoria y Legado de Don Perignon y La Puertorriqueña

La historia musical de Don Perignon y la Puertorriqueña, comenzó en 1991, con el lanzamiento de su primer LP discográfico llamado “Festival de soneros”, del cual se desprende el sencillo que impulsó la promoción del disco denominado “Fiesta de cantores“. El material está compuesto por nueve temas, donde “Represento”, “Quemando leña” y “Tu Guarachita”, son canciones que hasta le fecha, permanecen dentro del gusto del público. “Festival de soneros”, representa una aproximación a la música tradicional de Puerto Rico, debido a que el sonido y el lenguaje que se utilizó para componer dicho material, conserva parte de su patrimonio musical, el cual viene dado por los boleros y la salsa afrocubana. Un dato curioso del álbum, es que la orquesta utilizó para la construcción del disco talentos netamente boricuas, incluyendo una línea de cantantes invitados, que prestaron su voz y sus talentos para varios temas del mismo.

Con el lanzamiento de este álbum, Don Perignon y la Puertorriqueña, se convirtieron en un éxito permanente de la salsa bailable. Su talento y profesionalismo, le han ayudado a construir una base solida en el medio artístico, tras conectar de una manera casi perceptible con miles de seguidores amantes del género. Si algo tenían en común Don perignon y la Puertorriqueña, con otros jóvenes en esa época, era el respeto por la música tradicional y los cultores de la salsa, el entusiasmo de seguir trabajando y las ganas de que su música fuera escuchada y cada día más difundida o valorada por la población puertorriqueña, los motivó a seguir impulsándose en el medio artístico como grupo, con propuestas musicales sólidas baja la manga. Como consecuencia de su trabajo duro, la orquesta se posicionó entre los diez primeros lugares de las carteleras musicales del género, su nombre comenzó a darse a conocer y su música no paraba de sonar en varias radios y discotecas de la ciudad.

En 1991, publicó “La buena vida”, su segunda propuesta musical en formato LP, el cual contiene ocho canciones de latin y salsa, respaldadas por el sello Andujar Music Production. La salsa romántica, fue la temática que marcó el inicio de esta nueva etapa musical del grupo, quienes además de representar dicho proyecto discográfico, con nuevas propuestas consecuentes a un público exigente, como lo era el puertorriqueño en ese momento. En el disco, participan las voces de Luisito Carrion, quien venía del conjunto Bobby Valentin y Victor Manuelle, siendo este disco el debut de este joven artista para la época. Aunque la distribución de “La buena vida” fue poca, el disco consiguió grandes éxitos en su momento, perpetuándose en la historia como uno de los álbumes más legendarios del género, por contener el éxito “Fuga”, un tema compuesto por Jorge Luis Piloto, que se quedó en el gusto de la gente y fue escogida por todos los medios de comunicación como la canción más representativa de la salsa.

Cabe destacar, que el lanzamiento de este álbum, tuvo lugar en una época en la que el género de la salsa se encontraba evolucionando hacia otras esferas musicales, por lo tanto medios convencionales como la radio y la televisión, fueron una gran ventana de difusión de este proyectos, creando un nuevas formas para difundir lenguaje asociado a un género, que para ese momento no era comercial. El álbum de “La buena vida”, tuvo una amplia receptividad al ubicarse en los primeros lugares de audiencia en las emisoras de Puerto Rico, Colombia y Ecuador. Como corresponde, varios de los temas de este disco estuvieron acompañados de un material audiovisual impecable, que complementa a la perfección su trabajo musical. Para la crítica y expertos en música, con la producción de este disco, Don Perignon y la Puertorriqueña han demostrado tener una carrera firme, de la mano de un gran equipo de trabajo con productores y compositores de primera línea.

Para dar continuidad a su ascendente carrera musical, Don Perignon y la Puertorriqueña lanzaron en 2004, su segunda trabajo discográfico titulado “La Orquesta Puertorriqueña”, un disco con 11 canciones, donde “Demuestrame que sabes” y “En mi despedida”, fueron los temas que actuaron como sencillos promocionales, respaldados por un nuevo sello discográfico, Envidia D.L. Cualquier intento de clasificación de este álbum en un género musical, resulta en vano por el simple hecho de contener ritmos llenos de sabor que y se colaron en mercados salseros como Colombia y Panamá. “La Orquesta Puertorriqueña”, sale al mercado con el propósito de no dejar morir la cultura y el arte de salsa. También, es una obra que rinde homenajea a sus seguidores, quien en todo momento expresaron su apoyo a la carrera del artista. Dicha pieza de colección, contó con las destacadas voces de instrumentistas invitados, merecedores del crédito por el gran éxito que obtuvo el álbum.

En 2005, se da a conocer el cuarto disco de la orquesta titulado “Con sabor a Don Perignon”, el cual apuesta entre sus canciones por un sonido moderno, único y original en su forma. Cada tema de este material, enaltece y refresca los ritmos de la música tropical puertorriqueña, mezclándolos con géneros por los cuales se han visto influenciado el cantante. El álbum está conformado por 11 temas, siendo los más destacados “Distinto y diferente”, “Para mi gente” y “Hoy quiero confesar”. Para Don Perignon, este trabajo musical contiene un significado importante para él, pues representa todo lo aprendido por el cantante, a través de los años, por lo que su experiencia está resumida en este álbum. Con este material, la popularidad el artista se volvió imparable, hasta conseguir dar a conocer su nombre en todo el territorio nacional, donde alcanzó a estacionarse durante semanas entre las primeras posiciones de los rankings de música latina, también obtuvo miles de descargas en las plataformas digitales de Spotify, Shazam y SoundCloud.

A este éxito, le siguió “A otro nivel”, un disco publicado en el año 2011, por Andujar Music. Este álbum se construyó con la premisa de pensar en el bailador, una receta ideada y practicada por el intérprete desde que se inició en el medio artístico. “El CD como siempre está dirigido a los bailadores y a los salsómanos”, término que utilizó para dirigirse a los salseros, según palabras de cantante. Como dato curioso, cabe mencionar que con la salida comercial de este disco, se cumplen 30 años de trayectoria musical de Don Perignon y la Puertorriqueña, motivo por el cual, el senado de Puerto Rico le rindió un homenaje por su gran trabajo musical, con respecto a este género, que durante décadas ha sido interpretado como difícil de mantener. Gracias a la receptividad que ha tenido dicha propuesta musical, Marval sigue reinventándose, aunque tan sólo fue un tema para redes, se ha convertido en el más cotizado del oriente venezolano.

“A otro nivel”, está conformado por ocho temas musicales, donde “Cáscara con afinque” jugó un papel muy importante como sencillo principal, en esta producción variada de géneros y estilos. Edwin Ortiz, Jesús Peluyera, Ángel Santos, Eric Figueroa, fueron alguno de los talentos a los que se acredita la producción y composición de varios temas que se catapultaron en éxitos.Asimismo, de la mano de Charlie Donato encontramos “Mi mal necesario”, el segundo corte promocional de este material. En general, la producción de este disco han sido reconocida por grandes maestros de la salsa, que califican el álbum de “A otro nivel” como la búsqueda incesante del nuevo sonido y la vanguardia, pues el álbum ha sido muy aclamado por la mezcla sonidos tropicales con lo mejor de la salsa contemporánea, lo cual trajo grandes satisfacciones al grupo.

Para ese entonces, Don Perignon y la Puertorriqueña ya eran conocidos por su talento y sencillez, características expresadas en varias de sus canciones, quizás por eso consiguieron adentrarse dentro del gusto musical de un público que nunca llegaron a imaginar. La innovación y la creatividad del grupo en el ámbito musical, han producido una gran cantidad de cambios, en la identidad de la salsa. Tal es el caso de “Regalo de navidad”, un disco lanzado por la orquesta en el año 2014. El disco está conformado por ocho temas, cuya temática está inspirada en la Navidad, pero tienen como valor agregado su sonido peculiar de salsa. Los temas que más se destacaron de esta producción, fueron “Navidades en Borinquen”, “Aires de Navidad” y “Aguinaldo”, canciones que alcanzaron los primeros lugares de popularidad, con respecto a su categoría. El disco logró ventas y producciones millonarias, que lo certificaron como platino, al ser incluido entre los 50 álbumes esenciales de la música latina, tras varios meses de su lanzamiento.

El 03 de noviembre de 2014, publicó “Dale sabor a la vida”, es el primer sencillo promocional de su séptima placa discográfica titulada “Música Maestro”, compuesto por 12 temas, producidos por Vinny Urrutia, bajo el sello Don Records, la marca discográfica de Don Perignon y la Puertorriqueña. Las composiciones y arreglos musicales de este álbum, resalta el trabajo de talentosos compositores con varios años de experiencia en el medio artístico, por ejemplo, la composición del tema principal del disco estuvo a cargo del pianista Pedro Bermudez y vocalizado por Rico Walker, ambos con varios años de experiencia en el medio artístico. “Verdaderos Soneros”, es otra pieza característica del álbum, cuya producción estuvo en manos del músico cubano Adalberto Alvarez, quien le aportó todo el ritmo y sabor característico de cuba a dicha canción. Otro tema que también resaltó esta producción, fue “Swing Arrollador”, una composición y arreglo de Pedro Bermudez, que logró grandes éxitos al momento de su publicación. Finalmente, el álbum tiene como pieza final “Star Trek”, una bella pieza instrumental, producida por Jerry Goldmisth, destacada por su ejmeplar sonido de trompeta y piano.

“Música Maestro”, sonó insistentemente en las principales emisoras de Puerto Rico, colocándose además, entre los primeros salseros de los mercados musicales de Colombia y Panamá, logrando así su proyección internacial. Con este disco, la orquesta logró calar en la audiencia, gracias a sus temas pegajosos, que sonaron en las principales emisoras radiales, posicionándose así en las listas más importantes del país, tras romper esquemas dentro la industria musical. El talento, genialidad y visión de Don Perignon y la Puertorriqueña se proyectaron en grande éxito por casi 30 años, tiempo que resume todo el vaivén y el estilo que le pone el grupo a cada una de sus obras musicales. Año tras año, Don Perigon y la Puertorriqueña han popularizado grandes éxitos, que hoy en día son reconocidas mundialmente, especialmente en los países latinos. Asimismo, la agrupación ha obtenido una gran cantidad de premios y reconocimientos a lo largo su trayectoria musical, entre los que se destacan varias nominaciones a los Premio Billboard de la Música Latina a Tropical Albums, en las categorías de “Artista del Año” y “Dúo o Grupo”.

Don Perignon y la Puertorriqueña, se ha convertido en todo un personaje dentro del ámbito salsero de Puerto Rico y el mundo, con más de tres décadas de vigencia, ha trabajado y colaborado con grandes exponentes de su género alzándose en innumerables éxitos, que siguen siendo recordados con el pasar de los años. El timbalero, como también se le conoce en la industria musical, honra los orígenes del género de la salsa con cada una de sus canciones, manteniéndose fiel a su pasión por la música a pesar de sentir amor por otras cosas en su vida. “Este negocio es muy duro. Te pegan fuerte. Es como una carrera donde salen cinco participantes, amigos todos, y en el camino unos van metiéndote el pie y te quitan un poquito el ímpetu, pero no pueden obligarte a salir de la carrera”, manifiesta el cantante.