Le siegan la vida de 10 plomazos en pleno cruce de La Económica

La tensión que se vivió en la Ruta I de Vista Al Sol tras el asesinato no fue normal. Comisiones de la PEB, PMC, GNB y Cicpc tuvieron que acordonar el perímetro para controlar el centenar de personas que entraron en pánico tras el tiroteo.

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Junior José Bello, de 24 años de edad, estaba cruzando la avenida cuando fue embestido por dos sujetos que se desplazaban a bordo de una motocicleta. El parrillero lo precisó con el arma que venía portando visiblemente y le disparó hasta verlo caer.

La escena fue terrible. Los gatilleros se colaron sigilosamente entre el denso tráfico de vehículos que se conglomera en el cruce de La Económica, en San Félix, en plena hora del mediodía. Se aproximaron hasta su “presa” y le dieron bala hasta que se cansaron.

Presuntamente los asesinos conocían a cabalidad el movimiento del hoy occiso, su hora de llegada y salida del sitio, pues como si lo hubieran estado siguiendo le salieron al paso para arrancarle la vida. Junior, que según algunos comerciantes de la zona era conocido como “el Chocolate”, quedó sin signos vitales sobre la concurrida avenida.

La maniobra de los criminales fue tan rápida que a la gente no le dio tiempo de detallarlos ni de apreciar las características de la motocicleta. Se concentraron en intentar ayudar a Junior aunque cualquier intención fue en vano.

La víctima murió en el acto, en presencia de cientos de testigos y de sus verdugos, que no huyeron hasta verlo revolcarse a causa de los 10 proyectiles que penetraron su cabeza.

El ensañamiento fue evidente. El joven trabajador que se desempeñaba como chequeador de una ruta de autobuses en La Económica, fue sentenciado a muerte sin piedad.

Los dolientes se mostraron hostiles ante la prensa y comisiones policiales. De hecho, entre los gritos que daban culpaban a un presunto delincuente de ser el responsable de la muerte de Junior pero hasta el cierre de esta edición se desconoció sobre aprehensiones.

 

Despliegue policial

Los primeros en llegar a la escena del crimen fueron unos detectives del Cicpc que se encontraban en labores de investigación por la zona, cuando oyeron los disparos. Pidieron apoyo a diferentes cuerpos de seguridad y rápidamente el sitio fue cercado por comisiones de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), Policía del Estado Bolívar (PEB) y Policía Municipal de Caroní (PMC).

Comerciantes y transeúntes entraron en colapso tras el asesinato cometido en plena luz del día y en un sitio tan concurrido. Exigieron justicia tras la caída de un “inocente” y pidieron mayor presencia de organismos de seguridad en la zona.