Lo acribillaron en fiesta callejera

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Las fiestas callejeras se han convertido en un arma de doble filo. Para muchos significa poder disfrutar de una noche sin limitaciones y para otros es el momento perfecto para cometer crimines. Bebidas alcohólicas, sustancias estupefacientes y armas de fuego recorren las calles de los diferentes barrios de Ciudad Guayana esperando el momento perfecto para utilizar de ellas. A pesar de que estas celebraciones son ilegales, son ampliamente frecuentadas por los jóvenes que van dispuestos a pasar una noche diferente.

Hendryx Rafael Barreto Romero de 26 años de edad fue con esa intención, pasar una noche diferente en compañía de su hermano, Alí Rafael Barreto de 27 años, y un primo. Hendryx no era de frecuentar estas fiestas callejeras, pero la noche de ayer tomó una decisión que traería resultados lamentables.

LOS INDICIOS

El joven de 26 años vivía muy cerca de la celebración, exactamente a dos cuadras, por lo que los tres decidieron ir caminando hasta el sitio. ¿Su destino? La ruta 1 de Vista al Sol específicamente en el sector conocido como «Las casas de madera». La noche transcurrió de manera normal hasta llegada las 2:00 am aproximadamente.

Había un centenar de personas en la fiesta callejera, por lo que se hacía dificultoso pasar entre ellas para trasladarse de un lugar a otro. Hendryx no tenía intenciones de quedarse hasta más tarde, razón por la cual empezó a caminar entre la muchedumbre para salir del sitio.

UN TROPIEZO FATAL

Cuando estaba ya muy cerca de salir de entre la gente, tropezó por error a un sujeto, lo que provocó la molestia de este y se empezara una acalorada discusión. El sujeto sin mediar más palabras sacó un arma de fuego con la intención de descargarla en el cuerpo del joven. Alí estaba presente en el hecho y observó la situación, por lo que en su instinto familiar decidió interferir para evitar que el sujeto matara a su hermano, cosa que nunca pasó.

En un abrir y cerrar de ojos, el sujeto disparó en más de cinco ocasiones en diferentes partes del cuerpo de Hendryx, hiriéndolo mortalmente en la pierna derecha, mano derecha, pectoral y frente, este último fue el que cegó la vida casi de manera inmediata quedando tendido en un gran charco de sangre y la vista de todos. A pesar de ello la celebración siguió como si nada había pasado.

Alí también recibió un impacto de bala en la pierna derecha, solo por el simple hecho de defender y rogar por la vida de su hermano. Vecinos del sector sabían que Hendryx estaba ya muerto, pues las heridas eran evidentes, por ello decidieron levantar a Alí del pavimento y llevarlo a una de las casas de los vecinos.

VENÍA POR MÁS

El verdugo quería más, por ello al percatarse de que Alí estaba vivo y era llevado a una de las casas de los vecinos, se movilizó hasta el lugar para acabar con la vida del joven, algo que no pudo hacer debido a la acción vecinal y a las mujeres que ahí se encontraban pidiendo por la vida de Alí.

Después de cometido el crimen, el sujeto junto a sus compinches levantaron el cuerpo de Hendryx y lo botaron cuatro cuadras de la fiesta, dejándolo tal cual objeto sin valor.

AGONIZÓ

La noticia de la muerte de Hendryx corrió como pólvora por todo el barrio. A pesar de que las heridas mortales eran evidentes, el joven todavía balbuceaba, quizás dando sus últimos respiros, por ello los allegados al observarlo así lo trasladaron hasta la emergencia del hospital de Guaiparo, pero era demasiado tarde, ya que el joven falleció antes de llegar.

TAMBIÉN LO ROBARON

Allegados a la víctima relataron que el joven era asmático, por tal razón en el sitio del asesinato solo quedó su inhalador el cual estaba consigo en cada salida de la casa para evitar alguna crisis asmática, pues todas sus pertenencias habían sido robadas sin haber respetado siquiera que solo minutos antes lo habían asesinado salvajemente.