Los churupos no alcanzarán para tomarse una botellita en Navidad

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La abuela se encarga de realizar las hallacas, las mamás de preparar el pan de jamón, las tías de decorar las mesas y los más pequeños de la casa esperar ansiosos la llegada de lo que será la gran despedida del 2015. Como buen venezolano, en las reuniones familiares nunca pueden faltar la comida, la unión familiar y las bebidas.

A pesar de que al pasar de los años la tradición navideña se ha conservado, durante el 2015, las expectativas no fueron las mismas. El alto incremento de los productos básicos de primera necesidad sumado a las interferencias que ha presentado el Gobierno Nacional en torno a las importaciones de bienes con países extranjeros, hizo que la denominación comercial de los billetes y monedas, presentará un declive en la estabilidad económica de la nación.
Anteriormente en Navidad era visible observar en las mesas de los venezolanos grandes cantidades de bebidas alcohólicas y gaseosas, nacionales e importadas, que decoraban o daban un gusto particular en quienes la consumían. Actualmente tomar ambos líquidos se ha convertido en verdadero lujo.
Una botella de Whisky importado puede superar los cuatro salarios mínimos, si se consigue. En una visita a varios comercios dedicados a esta rama se pudo constatar que su costo varía entre los 16 mil y 35 mil, depende la hora.

POSIBLE DESAPARACIÓN
Ramón Aparicio, comerciante, explicó que desde mayo los insumos que provienen a través de los distribuidores han venido mermando. “Ya no todo es como antes. Anteriormente me llegaban 20 cajas full de bebidas de diferentes tipos y grados de licor, pero ahora, me la estoy viendo chiquita. Temó que en los próximos 36 meses puedan cerrar las licorerías por falta de insumos”.
Así como Aparicio, otros licoreros que ofrecieron sus opiniones fueron precisos en asegurar la terrible realidad que viven en el mes donde anteriormente generaban la mayor cantidad de ingresos económicos. “Los clientes se quejan mucho… Yo acostumbraba a realizar combos pero ahorita no se puede porque uno sale perdiendo”.
Un ponche de crema pasó de 780 bolívares a mil 500 ochenta y dos bolívares, doblando su cantidad, en apenas unos meses. Del mismo modo los licores de menor denominación económica como “Blanco Uno” que anteriormente oscilaba en 300 bolívares, hoy en día, se encuentran en 500 bolívares.
En el 2014 un vino de manzana costaba 700 bolívares. Su precio en once meses multiplicó su cantidad. En la mayoría de los establecimientos consultados cuesta entre 2 mil y 2 mil 500 bolívares.

VARÍAN LAS OPCIONES
Aunque por ahí reza un dicho que para pasarla bien en familia no es necesario ingerir bebidas, esta populosa frase, no es tomada como una opción por los guayaneses. El ron “borracho” y el Vodka podrían posicionarse durante la cena en este 31 de diciembre.
“Los que tienen plata pueden darse el gusto de comprar los licores al precio que sea. Los limpios tenemos que aguantar la pela y tomar agua ardiente”, comentaba entre risas Rafael Gil, un habitante de San Félix, quien prefirió comprar licores de menor calidad para que la parranda duré hasta el amanecer.
En el caso de lo más pequeños de la casa, ni las bebidas gaseosas pueden tomar. Un refresco sin importar la marca puede costar entre los 300 y 500 bolívares, dependiendo si es de litro y medio o de dos litros.
Mientras algunos hogares tendrán la dicha de tener en su mesa el anhelado líquido; otros optarán por preparar bebidas artificiales a base de químicos como el Tang, Nestea, Nesfruta, entre otros. “A mis nietos los acostumbré a tomar lo necesario. Si no se puede hoy, quizás se pueda mañana. No se van a morir porque no ingieran la bebida negra”, dijo José Guillarte, consumidor.

ESCASEZ DE BEBIDAS
En las licorerías visitadas entre Puerto Ordaz y San Félix se pudo constatar que la cerveza a base de cebada se encuentra escasa. Comerciantes atribuyeron que antes de la temporada decembrina, cientos de personas llegaban a los establecimientos y adquirían por doquier el vital alcohólico.
“Nosotros hicimos la solicitud a los distribuidores de las diferentes marcas para que nos surtieran en cantidad porque sabíamos que presentaríamos este inconveniente. Ahora resulta que uno como empresario llama al servicio de atención al cliente, y lo único que te saben decir, es que tienen déficit con la llegada de los insumos necesarios”, dijo un vendedor que no quiso identificarse.
Del mismo modo se pudo verificar que ante la alternativa de una supuesta desaparición del producto, licoreros han tomado la opción de vender un combo de seis cervezas a 450 bolívares, mientras que el costo de El Cacique, El Diplomático y bebidas espirituales se mantienen en un mismo costo.
“Lo que ha aumentado es un dos por ciento. Por ejemplo, El Cacique costaba 4 mil doscientos. Por hoy lo tenemos en 4 mil doscientos cincuenta. Espero no aumentarlo hasta enero”, detalló Carmelo Rengel, expendedor.

DISTRIBUCIÓN LIMITADA
En recientes declaraciones, el presidente de la Federación Venezolana de Licores (Fevelicor), Franklin González, explicó que la importación de licores para este período navideño estará un poco limitada porque aunque existen productos en el mercado, se están viendo afectados por la escasez de divisas que enfrenta el país.
“Los licores, a raíz de la realidad económica nacional, han sufrido un importante incremento de precio. Los licores importados se están vendiendo 45% menos de lo que se vendían en el 2014. Se ha incrementado la venta de los productos nacionales y la gente ha ido emigrando a otras marcas o a otras categorías de licores porque se han visto afectados por los precios. Los rones, las vodkas, sangrías, las ginebras y las cervezas. Esta última sigue siendo el producto más popular y de mayor demanda a nivel nacional. Aquí se debería incentivar más la producción nacional y exportar, para por esa vía obtener divisas para el país”, finalizó. Julio Alexander Moya jmoya@eldiariodeguayana.com.ve
Foto: César Flores