Manuel Piar: Vida y obra

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DOCUMENTO 4

PASAPORTE EXPEDIDO AL GENERAL MANUEL PIAR

Simón Bolívar

Jefe Supremo de la República de Venezuela, Capitán General de sus ejércitos y de los de Nueva Granada.

Concedo libre y seguro pasaporte al Excmo. General en Jefe Manuel Piar, para que pase al lugar que tenga a bien, en el territorio de la República o para el extranjero, y que en el buque que le acomode pueda trasladarse a las colonias extranjeras; por tanto, ordeno y mando a las autoridades sujetas a la República y a las neutrales y amigas ruego y encargo, le presten los auxilios que necesite, quedando nosotros obligados a hacerlos con los de su nación.

Dado, firmado de mi mano, sellado con el provisional de la República, refrendado por el Secretario de la Guerra en el Cuartel General de San Miguel, a 30 de junio de 1817.

BOLIVAR,

(L.S)

Doc 5

MANUEL PIAR

PRISIONERO Y ACUSADO

El 27 de septiembre lo hicieron prisionero en Aragua de Barcelona. Desde el 3  hasta el 16 de Octubre de 1817, fue recluido en una pequeña habitación de la Casona que servía de residencia al Almirante Brión y a otros Generales republicanos; el mismo lugar donde deliberó el Consejo de Guerra que lo enjuició. Estando en prisión le fueron embargadas siete onzas de oro que tenía en su sitio de reclusión. Hubo una denuncia de que trataba de sobornar la guardia.

El Capitán Juan José Conde fue el oficial de guardia que acompañó al General Manuel Piar durante su cautiverio, hasta su ejecución. De los rasgos físicos y el carácter personal del General Manuel Piar, dice que era:

 “…de regular estatura, ojos azules, barbilampiño y tez algo rosada; de imaginación e ingenio vivo; su edad como de treinta y ocho años a cuarenta años.  Valiente y emprendedor, poco aplicado a la disciplina militar; fuerte en sus opiniones, en que siempre quería prevalecer; los transportes de su genio le hacían frecuentemente reprender con acrimonia; pero fácil luego de apaciguarse, llegando a veces hasta pedir perdón al subalterno a quien creyó ofender; era también sincero, afable y cortés en sus modales.  Solía entretenerse con algunas obras de historia.  Era afortunado a la par que valiente.  Sólo una vez que yo sepa, fue derrotado en Cumaná”. Hildelisa Cabello