Miles de migrantes haitianos buscan tranquilidad en frontera de México con EEUU

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CIUDAD ACUÑA.- Miles de migrantes haitianos se encuentran dispersos a lo largo de la frontera de México con Estados Unidos en busca de tranquilidad, luego de diluirse la caravana que acampó bajo el Puente Internacional Ciudad Acuña-Del Río.


Más de medio millar de haitianos permanecen aún en Ciudad Acuña, en el estado mexicano de Coahuila, pero ahora dicen que se sienten más tranquilos y a salvo.
Muchos de ellos han cambiado la idea de cruzar a Estados Unidos, luego de que varios noticieros mostraron los actos de represión contra migrantes haitianos que intentaban ingresar a la ciudad Del Río, en el estado de Texas.
«Ahora lo que me importa es tener papeles para poder trabajar bien aquí (en México)», dijo desde una casa de refugio el migrante haitiano Milo.
El mecánico de 29 años dice que viajó con su hermano desde Chile hacia el norte de México en busca de mejores salarios.
Un número cada vez más grande de migrantes se está estableciendo en Ciudad Acuña o en la urbe industrializada de Monterrey, estado de Nuevo León, algunos con la esperanza de poder ingresar en un futuro a Estados Unidos para reunirse con familiares.
Milo y su hermano actualmente se refugian en un campamento improvisado en Ciudad Acuña, donde ellos y otros centenares de haitianos aguardan con ansia la llegada de personal de la mexicana Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), organismo regulador de migrantes bajo el estatus de asilo o refugiado.
Para la secretaria electa del Ayuntamiento de Ciudad Acuña, Laila Yamile Mtanous, es necesario tratar el caso de los migrantes haitianos con cierta particularidad «al provenir de circunstancias de crisis y que requieren apoyo».
En el refugio de Acuña hay más de medio millar de migrantes haitianos, la mayoría en núcleos familiares con hijos de 1 a 5 años.
Aunque tienen libre acceso de entrada y salida los haitianos, están reforzados con vigilancia de la Guardia Nacional.
También cuentan con servicio de salud, un comedor y un espacio de recreación con pelotas de fútbol, área pedagógica y dominó.
En el último año el flujo migratorio haitiano aumentó a pie o en autobús, en una ruta de varios miles de kilómetros que incluyen las zonas más peligrosas en Colombia o la selva de Darién, en la frontera con Panamá, donde los migrantes deben contratar a un traficante de personas para que les guíe durante siete días de caminata en Centroamérica, de acuerdo con los expertos.
El canciller mexicano, Marcelo Ebrard, explicó hace unos días ante el Senado que México podría dar refugio a unos 13.255 haitianos, lo cual ha renovado la esperanza de muchos migrantes de tener un documento.
El Gobierno mexicano envió esta semana desde el sureste mexicano un primer vuelo de retorno voluntario a Haití con unos 70 ciudadanos de esa nación, mientras que en la ciudad mexicana de Tapachula, fronteriza con Guatemala, la Comar adaptó un estadio de fútbol como centro de atención para los migrantes haitianos que desean permanecer en México.
Diversas voces como la del catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de México, Tomás Milton Muñoz, señalaron que desde principios de este año el flujo migrante haitiano es constante por territorio mexicano derivado de un tema económico, ante las dificultades experimentadas en Brasil o Chile frente a la COVID-19.
El experto mencionó que la causa de la ola migrante haitiana hacia Estados Unidos se dio ahora por una «mala interpretación» de un anuncio del Gobierno de ese país, respecto a la ampliación del plazo para regularizar los procedimientos migratorios de haitianos que ya residían en esa nación.
De acuerdo con la Comar, el número de solicitud de refugio en México durante el último año es superior a 77.500, siendo en primer lugar migrantes de Honduras, seguidos de haitianos.
Esta oleada migratoria haitiana no es la primera, ya que en 2014 llegaron personas procedentes de Haití a la frontera norte de México Tijuana-San Ysidro con la intención de solicitar asilo o refugio a Estados Unidos. Xinhua