Movilización por el Esequibo obligó fundación de San Juan de Pereira

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Tumeremo.- Hacia 1990, al constituirse el Comité Pro Rescate del Esequibo, el grupo de venezolanos que lo integraban, inició una movilización en la Zona en Reclamación, especialmente en la costa Norte de los ríos Venamo y Cuyuní que hacen de línea divisoria. Esto en cercanías de San Martín de Turumbang. municipio Sifontes, estado Bolívar.

Venciendo obstáculos de los militares de Guyana que tienen en posesión los 150.500 kilómetros cuadrados que conforman el área de la disputa, los venezolanos hicieron varias pernoctas en la zona y fueron discutiendo los puntos fundamentales para anunciar la declaratoria de la conversión del Esequibo en un Estado venezolano; para lo cual sólo se requería la consulta a los principales líderes que se encuentran ocupando el citado territorio.

SAN JUAN DE PEREIRA

San Juan de Pereira fue creado en la costa norte del río Venamo. Fue en su comienzo un rancherío ocupado por indígenas y mayormente, mineros venezolanos. Este pueblo era punto de abastecimiento de las futuras acciones que intentaban desarrollar. El nombre de San Juan de Pereira obedeció a que el presidente del Comité se llamaba Asdrúbal Pereira. El nombre era en su honor porque siendo un economista de avanzada edad y con muchos padecimientos de salud, marchaba a la cabeza de la organización.

Dentro de las actividades del Comité, fue creada una escuela para los niños del poblado. La escuela era atendida por maestros venezolanos y por primera vez en la zona se impartió clases en castellano y se oyó el Himno Nacional. Se construyó una Plaza Bolívar, con el fin de darle la importancia como pueblo fronterizo, y a la vez contar con un espacio sagrado para rendirle tributo al Libertador Simón Bolívar.

En esa zona los idiomas eran el inglés y lenguas indígenas. En las bodegas comenzaron a circular el bolívar y el dólar guyanés. Hasta un cine llegó a funcionar al final de la calle principal que, era ciertamente, la única calle que se extendía a lo largo del río.

El Comité Pro Rescate del Esequibo comenzó a impartir conocimientos del idioma inglés a los futuros habitantes del recién creado poblado. Por otra parte, tenia perfecto conocimiento de lo escabroso que representaba el terreno que estaban pisando, sin embargo nada los hace regresar y es cuando elaboran la propuesta que ha de ser lanzada al mundo la creación del nuevo Estado del Esequibo.

LA PROPUESTA

Fernando García, connotado miembro del Comité Pro Rescate del Esequibo, en declaraciones exclusivas para El Diario de Guayana, nos ilustra claramente sobre el propósito del referido Comité.

«Las reuniones se desarrollaban en San Juan de Pereira y en un pueblo llamado San José de Caicán, ubicado del lado del Esequibo. Los militares guyaneses que custodiaban la zona, tenían conocimiento de los venezolanos que frecuentaban el lugar, más no sabían sus intenciones».

«Luego de varios debates y consideraciones; planificamos la creación del futuro Estado Esequibo, e inclusive de lograr nuestro objetivo más adelante se procedería a la convocatoria de un referendo para que fuesen los esequibenses quienes dijeran si querían independizarse, de lo contrario que dijeran a qué país querían pertenecer si a Guyana o a Venezuela; pero estábamos sobre seguro que todos los habitantes de la zona en reclamación optarían por un Estado venezolano. De haberse logrado todo ese conjunto de ideas el referendo hubiese sido manejado o controlado por la OEA o la ONU», acotó.

EL FRACASO Y LA VERGÜENZA

El Dr. Fernando García continúa relatando el desarrollo de los acontecimientos.

«Cuando todo está listo para la acción, a mediados del año 1993,se presenta una avanzada del ejército venezolano. Algunos oficiales anunciaron que andaban persiguiendo a miembros del directorio del citado Comité, quienes están acusados de contrabandistas de oro y otros metales, así como diamantes y combustibles y que encima de eso, son delincuentes prófugos de la justicia y comerciantes de mujeres o tratantes de blancas, con los evidentes daños ecológicos».

«Algunos directivos del Comité, al conocer la acción militar, se presentaron ante la Comisión y se entregaron.
Ninguno fue detenido ni siquiera citado. Al único que le siguieron un proceso fue a Eusebio Antonio Guache, acusándolo de delitos ecológicos. Fue llevado al tribunal No Contencioso de Maturín, y presentado allí en esa jurisdicción Penal, señalado presuntamente de ocasionar daños contra el medio ambiente y por no encontrar indicios de culpabilidad, el referido Tribunal acordó su libertad plena, apenas fue un día de detención, al siguiente día quedó en libertad plena».

«Como San Juan de Pereira fue tomado por la fuerza pública, los directivos del Comité tuvieron que retornar a Tumeremo. Los nuevos ocupantes de San Juan de Pereira lo primero que hicieron fue cambiarle el nombre al pueblo, poniéndolo San Juan de Venamo. El Comité dejó constancia que le clausuró uno de los esfuerzos venezolanistas, aunque no le podrán quitar el derecho de defender esa porción de patrimonio que históricamente nos pertenece; y para colmo la Plaza Bolívar fue destruida; el Gobierno de turno argumentó que se estaba mancillando el nombre de Bolívar».

EL PROYECTO DE SUCRE FIGARELLA

Fernando García, en su amplia exposición al El Diario de Guayana, recuerda que el proyecto del ingeniero Leopoldo Sucre Figarella, fiel defensor del territorio Esequibo, mantenía la tesis de que la forma más conveniente para la recuperación del territorio en disputa, era poblar toda la zona en reclamación, y para tales efectos propuso construir una amplia carretera que bordeara la margen izquierda del rio Cuyuni y enlazarla con la carretera que para esa fecha ejecutaba el Gobierno del presidente Raúl Leoni, la cual comunicaría a Tumeremo con San José de Amacuro.