MUD alerta sobre posible hambruna

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El secretario ejecutivo de la MUD, Jesús Torrealba, planteó un escenario sombrío del sector de alimentos, urgiendo a una declaratoria de emergencia nacional en dicha área.

La afirmación la hizo junto al coordinador de la Comisión Técnica Agroalimentaria de la MUD, Rodrigo Agudo, quien presentó la ponencia: «Situación del Abastecimiento Alimentario en la Venezuela del 2015 ¿Un Problema Coyuntural o Estructural?».

Dijo Torrealba que «lo que viene es hambre. Se acabaron los inventarios de los mayoristas, minoristas y de los proveedores. No tenemos inventarios de ningún tipo, por lo tanto es imposible garantizar que esos productos estén en los anaqueles; lo único que debe hacer el Gobierno es generar confianza y dialogar para reactivar la producción. La única forma de acabar con la escasez es generando confianza».

Por su parte Agudo explicó que el Estado es el mayor responsable del desabastecimiento de alimentos básicos que atraviesa la nación, incurriendo en una política de destrucción del aparato productivo.

«Nos sentimos en la obligación de hacerle un llamado de atención al Gobierno Nacional; este problema es un problema de confianza de parte del sector productivo al Gobierno. Es un problema que el Gobierno solo no puede garantizar el pleno abastecimiento. Es responsable de la escasez agroalimentaria. Es imposible garantizar la presencia de los productos en los anaqueles si el mismo día que se producen, el Gobierno los obliga a vender. Citó, como ejemplo, el caso de Empresas Polar, «que son inspeccionadas a diario por el Gobierno, así como la mayoría de las empresas privadas», aseguró Agudo, especialista en planificación y gerencia, en el sector alimentario.

En la misma línea, Agudo enfatizó que el Estado Venezolano se presenta como propietario de en lácteos, 50 % de la capacidad instalada de pulverización y pasteurización de leche cruda y único importador de leche en polvo; en café, de 70 % de las torrefactoras; de 55 % de la capacidad instalada del trillado de arroz; en pesca y acuicultura, de 65 % del procesamiento y envasado de sardinas y atún; en cárnicos, del 60 % de la capacidad de los mataderos; en maíz, de 45 % de la actividad relativa a harina precocida; y en azúcar, dueño del 63 % de los centrales que procesan el rubro en Venezuela.