Ningún hombre con zarcillos, tatuajes o “hippie” podrá ser Policía Nacional

0
1167

A pesar de que en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela se establece puntualmente que no se discriminará a nadie por su orientación sexual, ni de ninguna otra forma, la Policía Nacional venezolana parece ser la excepción a la regla, pues para formar parte del gremio es necesario ser heterosexual o no admitir abiertamente la homosexualidad, entre otras cosas.

Estas fueron las declaraciones de Freddy Bernal, comisionado para la Reforma Policial, quien explicó que no pueden tener en su grupo de trabajo a un hombre que se ponga una camisa rosada o se pinte los labios.

«Un homosexual puede ser funcionario policial, siempre y cuando no manifieste públicamente su apetencia sexual, porque imagínate un oficial de policía que entonces quiera ponerse una camisa rosada, o se pinte los labios».

No obstante, también limitó la entrada al gremio policial a hombres que usen zarcillos, tengan tatuajes o se consideren a si mismo hippies. Puesto que según él, van en contra de la ética e idoneidad necesarios para ser policías.

«Quien vaya a ingresar a los cuerpos de policía tienen que ser jóvenes con idoneidad, con ética, con desprendimiento, tienen que ser muchachos sanos (…) Un muchacho con un tatuaje no puede entrar a la Policía Nacional Bolivariana; un muchacho con un zarcillo no puede entrar a la PNB. Yo lo he dicho. Bueno lo podemos mandar al ministerio de la Cultura».

«¿Cómo nosotros vamos a formar oficiales de policía con un zarcillo?. ¡Y no tengo nada en contra de los que usan zarcillos!. ¿O cómo vamos a formar oficiales de policía…un hippie?» agregó el comisionado.

En la policía «podría haber alguna persona que sea gay y es el derecho de cada quien a serlo. Pero no podría manifestarlo públicamente porque va contra la estructura de formación de lo que debe ser un oficial de policía», dijo Bernal.

En Venezuela, cuyo gobierno se define como socialista, no hay ningun proyecto legislativo en estado avanzado de discusión acerca de matrimonio o de uniones civiles entre homosexuales -como ocurre en otros países de América Latina- y menos aún de adopción por parte de parejas del mismo sexo.