Nobel de Química para tres científicos por su trabajo sobre reparación del ADN

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Estocolmo, Suecia.- El Nobel de Química fue otorgado el miércoles al sueco Tomas Lindahl, al estadounidense Paul Modrich y al turco-estadounidense Aziz Sancar por su trabajo sobre el mecanismo de reparación del ADN, que puede conducir a nuevos tratamientos contra el cáncer.


Los tres fueron premiados por «haber ‘cartografiado’, a nivel molecular, cómo las células reparan un ADN dañado y preservan la información genética» lo que puede ayudar a «desarrollar nuevos tratamientos contra el cáncer», dijo el jurado sueco.

El ácido desoxirribonucleico (ADN), es una macromolécula biológica que contiene toda la información genética (genotipo) que permite el desarrollo y el funcionamiento de los seres vivos.

El trabajo de los tres laureados «ha proporcionado conocimiento fundamental sobre la manera en que funciona una célula viva y es, por ejemplo, utilizada para desarrollar nuevos tratamientos contra el cáncer» indicó la Academia Sueca de Ciencias.

Lindahl, de 77 años, ya había establecido que al ritmo en que el ADN se degrada, el mundo y la vida en la tierra no podrían existir. En consecuencia, dedujo que el ADN debía tener necesariamente un medio para repararse. Y «descubrió un mecanismo molecular, llamado de reparación por escisión de base, que obstaculiza permanentemente la degradación de nuestro ADN». Sancar, de 69 años, ‘cartografió’ otro proceso de defensa contra los ataques, llamado «reparación por escisión de nucleótidos», crucial para preservar nuestro patrimonio genético.

Por último, Modrich, de 69 años, «demostró cómo la célula corrige los errores que se producen en la replicación del ADN durante la división celular».

Medicina y Física ya fueron anunciados
El lunes, el primer Nobel de 2015, el de Medicina, fue atribuido conjuntamente a William Campbell, de origen irlandés, al japonés Satoshi Omura y a la china Youyou Tu por haber desarrollado tratamientos contra infecciones parasitarias y la malaria. Al día siguiente, un japonés, Takaaki Kajita, y un canadiense, Arthur B. McDonald, obtuvieron el Nobel de Física por sus «históricos descubrimientos» sobre el neutrino, una partícula cósmica fundamental para comprender el universo y su origen.