Obama y Rousseff sellan nuevo capítulo por la relación bilateral

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Washington.– Los presidentes de Estados Unidos y Brasil, Barack Obama y Dilma Rousseff, iniciaron ayer en la Casa Blanca una esperada reunión que marca un nuevo capítulo en sus relaciones bilaterales, después de las tensiones surgidas en 2013 a causa del espionaje estadounidense.

Con ese episodio considerado superado por las dos partes, Obama y Rousseff discuten una agenda marcada por un empeño en la cooperación y un impulso al comercio bilateral entre los dos gigantes del continente.

En una mañana lluviosa en Washington, Rousseff fue recibida bajo el protocolo estadounidense en el ala oeste de la Casa Blanca e inmediatamente Obama le abrió las puertas al Salón Oval de la presidencia.

La conversación entre los dos líderes se concentra en la cooperación en el área de medio ambiente y en el impulso del intercambio comercial, además de entendimientos en defensa.

Los dos países ya demostraron interés en hacer anuncios concretos en la acción contra el cambio climático y, en especial, se espera que Rousseff anuncie a Obama metas ambiciosas sobre el combate a la deforestación en la próxima década.

Se espera también que Obama formule algún tipo de anuncio sobre el uso de energías limpias.

El lunes, Rousseff y Obama visitaron el monumento al líder por los derechos civiles Martin Luther King Jr, en el centro de Washington y, posteriormente, los dos mandatarios y un selecto grupo de ministros y asesores especiales compartieron una cena en la Casa Blanca.

Los lazos entre Brasilia y Washington sufrieron un verdadero terremoto en 2013 ante las revelaciones de que la inteligencia estadounidense había interceptado teléfonos personales de Rousseff. El escándalo motivó la postergación de una visita a Estados Unidos programada para octubre de ese año.

Después de un año de negociaciones, el mes pasado Rousseff dijo en una entrevista que la cuestión era una «cosa del pasado». Por su parte, Obama envió diversas veces a su vicepresidente, Joe Biden, a Brasil, para recomponer el diálogo entre los dos países.

Además de la reunión con Obama, Rousseff será homenajeada este martes por el vicepresidente Joe Biden en el Departamento de Estado y, posteriormente, cerrará un seminario sobre Brasil en la Cámara Estadounidense de Comercio.

COMERCIO Y COOPERACIÓN

En tanto, la presencia de Rousseff en Washington coincidió con el anuncio del departamento estadounidense de Agricultura el lunes de una flexibilización de las restricciones a la importación de carne vacuna de varias regiones de Brasil y Argentina.

En el caso brasileño, será permitida la importación de carne de los estados de Bahia, el Distrito Federal, Espirito Santo, Goiás, Mato Grosso, Mato Grosso do Sul, Minas Gerais, Paraná, Rio Grande do Sul, Río de Janeiro, Rondonia, Sao Paulo, Sergipe y Tocantins.

El ministerio brasileño de Agricultura estimó que las nuevas medidas permitirían a Brasil vender hasta 100 000 toneladas de carne a Estados Unidos en los próximos cinco años.

A su vez, el ministro brasileño de Defensa, Jaques Wagner, mantuvo un encuentro en el Pentágono con su homólogo estadounidense, Ash Carter, con quien analizó opciones para profundizar la incipiente cooperación en el área de seguridad y defensa.

De acuerdo con el Pentágono, Carter y Wagner discutieron «los preparativos de seguridad para los próximos Juegos Olímpicos», que se realizarán el año que viene en la ciudad brasileña de Río de Janeiro. 

ECONOMÍA

En Nueva York, Rousseff había participado el lunes de la clausura de un seminario con empresarios e inversionistas en el que presentó las oportunidades de negocios en Brasil en el área de infraestructura.
La economía brasileña, la mayor de América Latina y la séptima del mundo, atraviesa su quinto año de lento o nulo crecimiento y se contraerá 1,2% en 2015, según datos oficiales.