Ofrecen 3,8 millones de dólares por recaptura del “Chapo”

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México.- El gobierno mexicano ofreció una recompensa de 3,8 millones de dólares por la recaptura de Joaquín “El Chapo” Guzmán y destituyó a 34 responsables penitenciarios de El Altiplano ante la creencia de que el capo recibió apoyo para escapar del penal de máxima seguridad.

“El hoy prófugo de la justicia tuvo que haber contado con la complicidad de personal y/o funcionarios (…) De confirmarse, constituiría un acto de traición”, dijo el ministro de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien ya ha destituido al director del penal y a dos responsables del sistema penitenciario mexicano.

Y mientras soldados y policías mexicanos tratan desesperadamente de encontrar al fugado, varios “narcorridos” ya circulan por Internet ensalzando la espectacular huida del capo, la segunda de un penal de máxima seguridad y que promete hacer leyenda en ese género musical.

Como suele suceder tras los grandes acontecimientos, los cantantes de “narcocorridos” -que exaltan las actividades de los traficantes- tardaron pocas horas en escribir sus relatos de la fuga, atizando el mito criminal alrededor de Guzmán.

“Sábado 11 de julio, para empezar a cantar, la fuga más afamada, de Joaquín ‘Chapo’ Guzmán. Se le peló (escapó) a Peña Nieto, se les fugó del penal”, entona a capela y a bordo de una camioneta Daniel Reyes en su video colgado en la red.

Tras acomodar su sombrero ranchero, el artista que ha cosechado casi 1.300 visitas continúa: “Yo no nací prisionero, no crecí en un penal, yo nací para el negocio, ya déjenme trabajar. Si el gobierno quiere atarme, yo me les vuelvo a pelar”.

Este tipo de corridos forman parte de la llamada “narcocultura”, un movimiento que, además de música, se expresa en la literatura y el cine para retratar e incluso hacer apología de las “hazañas” -muchas veces violentas- de los narcotraficantes.

Los “narcocorridos” reflejan el particular acento de los habitantes del norte de México y sus intérpretes suelen vestirse con las típicas botas y sombreros rancheros, con rebuscados adornos y vistosas joyas.

Algunos de ellos han acabado viviendo en carne propia la violencia de sus letras. Más de 50 cantantes de este género han sido asesinados en México desde que la violencia se disparó en el país en 2006 a raíz de una ofensiva militar antidrogas.