Orquesta Sinfónica Infantil de la Fundación LaLa es un semillero cultural

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Con la enseñanza en violín, cuatro, piano, guitarra y flauta dulce, así comenzó la historia que hoy cuenta con doce especialidades, hasta conseguir los quince instrumentales, que era uno de los propósitos a corto plazo, y que se han venido materializando  una vez que se han venido alcanzando los espacios que se requerían en la nueva sede, que se bautizó como “Lalalandia”.

Los acompañan cuarenta y dos trabajadores entre profesores y personal logístico, con una matrícula que se ha venido incrementando, perennemente motivados y prestos para formar los pequeños músicos bajo los valores de compromiso, disciplina, esfuerzo, humildad, integridad, lealtad, responsabilidad, servicio y trabajo en equipo, que son los pilares de la institución.

Se consolidó la creación de la Orquesta Sinfónica Infantil, con nuevos  caminos por recorrer y metas por alcanzar.

La educación contribuye al avance y progreso, provee conocimientos, engrandece el espíritu, la cultura, los valores, ayuda al desarrollo de los ciudadanos.

Desde su fundación de la orquesta ha extendido su invitación a todos los niños de la ciudad, para formar parte de esta nueva experiencia musical, inscribiéndose en la Orquesta Sinfónica Infantil.

 En sus primero años de vida, los niños son receptores absolutos de todo tipo de estímulos y al sentir la música de una forma tan intensa, esto puede ejercer una influencia muy poderosa y positiva en ellos.

 La Fundación Lala, entre sus compromisos sociales, ha estado cumpliendo un rol muy importante en la formación de nuevos talentos musicales a través de su Escuela de Música, que además ofrece la oportunidad de prepararse con un perfil dirigido a posibles ingresos los principales conservatorios de música en el país y en el mundo.

Ennio Palumbi, profesor y director de la Academia de Música de la Fundación Lala, junto a su equipo académico y de preparación, promueven en los más pequeños la posibilidad de “soñar y divertirse”, mientras aprenden todo lo referente al lenguaje musical, instrumentos y canto.

 Así lo expresa Palumbi, agregando que la música es una herramienta de vida, y que de una forma natural, puede ejercer una influencia poderosa y positiva en los niños y su círculo cercano, pues durante los primeros años de vida, la música favorece el desarrollo de sus capacidades en varios aspectos, desde emocionales y hasta motores. Prensa Fundación Lala