¿Para qué sirve la Negociación?

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Muchas personas subestiman la importancia de la negociación en sus vidas. Creen, erradamente claro, que negociar es solo tema para expertos, para grandes ejecutivos o jefes de estado….nada más alejado de la realidad.

Existes una historia muy convincente de la importancia de la importancia de la negociación en nuestras vidas cotidianas.
Permítanme contarles esta historia, conocida como el Rey y la naranja.
En una oportunidad, en la casa de un Rey se presentó una fuerte discusión entre dos hermanas por la posesión de una naranja. Ambas hermanas se empujaban y se peleaban con fuerza por quedarse con la codiciada naranja. El Rey se acerca a sus hijas y les interrumpe su disputa, separándolas y preguntando: ¿Qué queréis amadas hijas?… La naranja padre, respondieron ambas al unísono.
El padre las observa y piensa rápidamente en cómo resolver aquel conflicto y les dice: Si ambas queréis esa naranja y dado que hay una sola, pues la cortare en dos mitades y les daré una mitad a cada una. ¿Estáis de acuerdo?
De acuerdo padre, respondieron las hijas. El Rey cortó la naranja y dio media naranja a cada una de sus hijas. Las jóvenes se fueron contentas a sus respectivos cuartos. El Rey quedo angustiado por lo observado y se acercó a ver a sus hijas. Para asombro del Rey, una de sus hijas uso la naranja para hacerse un jugo y lanzo la cascara o concha a la basura.
La otra hermana, solo tomo la cascara, para hacer un trabajo manual y desecho la parte interna de la naranja.
¿Qué les parece apreciados lectores?
En la mencionada historia confirmamos con asombro que ambas hermanas querían la naranja para fines distintos, incluso complementarios. Cada una de ellas quería diferente uso de la naranja. Una hermana solo deseaba la cascara y la otra el jugo. Eso significa que ambas perdieron con el «reparto» hecho por su padre.
Muchos de nosotros (sin saber que cada hermana daría usos distintos a la naranja) habríamos procedido como el Rey de nuestra historia, con lo cual hubiéramos tomado una errada decisión. Ahora que sabemos lo que ellas deseaban hacer, pues habríamos decidido dar la cáscara a una hermana y el jugo a la otra, ambas habrían ganado más y no se habría desperdiciado la parte de la naranja que cada una de las hermanas, desechó.
Esos casos ocurren a diario en nuestras vidas. Es muy frecuente que dos o más personas, entran en una disputa o desavenencia, la cual debe ser resuelta por una negociación y nos olvidamos de la adecuada comunicación y de averiguar claramente, lo que aspira la otra parte sobre lo que origina el conflicto.
Solemos pensar en nuestro propio interés, en lo que buscamos obtener, en nuestro beneficio y eso nos hace «olvidar» o dejar de considerar lo que la otra persona (o institución, dependiendo del tipo de negociación) aspira obtener en la negociación. De esa manera, nos enfrascamos en un debate duro, implacable y muy rígido, donde sólo buscamos nuestro beneficio y ello nos lleva a negociaciones fallidas, a «perder» muchas oportunidades, además de salir agotados, cansados, estresados y muy tensos al concluir la negociación.
La acertada negociación es muy útil, necesaria, conveniente… e ineludible en nuestras vidas.
Nos encontramos envueltos en negociaciones a diario y a cada momento. Negociamos con nuestros seres queridos, amigos, compañeros de trabajo y en todos los aspectos de nuestras existencias
Por tanto, si la negociación es tan importante, ¿no sería conveniente estudiarla un poco?
Hasta la próxima semana.
Gracias por leerme.
ywpalacios@cantv.net
Twitter:@Waldo_Negrón