Patrullero ultimó “azote de barrio” en defensa propia

El hoy occiso fue señalado por la misma comunidad como un peligroso hampón que se la pasaba en un “carrito” rojo cazando víctimas para atracar.

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Un delincuente resultó abatido la mañana de este lunes, cuando pretendía asaltar a un hombre que salía de su vivienda. La sorpresa del hampón fue que su “presa” era un policía.

El reloj daba las 7:00 de la mañana y muchos de los lugareños ya estaban de pie, preparándose para el día festivo y otros para laborar.

Más de 10 detonaciones que se propagaron por la avenida principal de 25 de Marzo, en San Félix, dejaron perplejos e inmóviles a los vecinos.

Algunos se tiraron al suelo mientras que otros más arriesgados se asomaron a la puerta de sus casas para ver que estaba ocurriendo en las adyacencias.

Un hombre de unos 25 años agonizaba sobre el asfalto con al menos dos balazos en el pecho.

LA EMBOSCADA

Presuntamente, tres tipos armados estarían cazando a la víctima desde tempranas horas de la mañana pues los habitantes de la comunidad relataron que los fulanos tenían rato rondando el perímetro.

Iban a bordo de un vehículo marca Chevrolet, modelo Chevette, color rojo. Mismo que usaban para movilizarse en el barrio y delinquir de día y noche.

Cuando hallaron el momento oportuno para abordar al masculino que despojarían de sus pertenencias, uno de los criminales descendió de la máquina y se fue directo hasta él.

El otro par de zánganos avanzaron unos 3 metros más y esperaban a que secuaz consumara el macabro plan, para huir a celebrar su fechoría.

BALA POR BALA

La víctima que sería embestida por el bandido resultó ser un oficial de la Policía Municipal de Caroní (PMC) quien salía del domicilio hacia el comando, a cumplir con su guardia de servicio.

Aunque el pistolero se escondió para no darle tiempo al funcionario de que reaccionara, la avidez del patrullero fue mayor y en cuanto se vio amenazado por el sujeto que lo apuntó a la cabeza, desenfundó su arma de fuego.

La escena trascendió rápida y violenta. El efectivo le ordenó al delincuente que bajara la pistola y se entregara, pero el hampón estaba “resteado” y decidió hacerle frente.

Accionó su pistola y el fuego cruzado tomó lugar.

Al cabo de varios plomazos que iban y venían de ambas partes, el ladronzuelo cayó mal herido y sus compañeros de crimen arrancaron el Chevette. Lo abandonaron en la guerra.

El municipal solicitó ayuda rápidamente a la comisaría con la intención de trasladar al moribundo hasta el hospital pero cuando llegaron las patrullas ya no hubo nada por hacer.

El delincuente quedó sin signos vitales en el mismo lugar donde cometía el crimen.

“AZOTE DE BARRIO”

Antes de identificarlo con el nombre, así fue señalado por la comunidad: azote de barrio. “Hasta que lo mataron… ese era un malandrito de La Antena, se la pasaba en un carrito rojo pegando a cuanta gente veía por ahí… había durado mucho porque hace tiempo ya le habían sonado unos tiros”.

Los dolientes llegaron al sitio del suceso y lo identificaron como David Castillo. Desconocieron los hechos con exactitud pero no se extrañaron cuando los moradores de la zona, alegaron que el occiso estaba atracando.

Detectives del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc) arribaron al sitio para levantar el cuerpo e iniciar las pesquisas.

Castillo falleció empuñando en su mano derecha la pistola que usó para retar al funcionario.

“Redada”

Comisiones mixtas se desplegaron por 25 de Marzo para dar con el otro par de hampones de acompañaron a Castillo para perpetrar el robo. Al parecer, ya fueron identificados.