Periodismo y periodistas

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El sábado 27 de junio de 1818 apareció el primer número de «El Correo del Orinoco», el periódico que fundara el Libertador Simón Bolívar en Angostura. Su primera información fueron partes de guerra que involucraban los movimientos del ejército patriota conducido por el general José Antonio Páez. Pues bien, esa fecha ha sido seleccionada como «Día del Periodista» en nuestro país. En esa ocasión se rinden homenajes a estos profesionales del periodismo, cuyos méritos sobrepasen las alabanzas que de ellos se puedan hacer.

La misión primordial del periodista es ofrecer la noticia en forma veraz y oportuna. Esta manera de conducirse, el periodista, es frecuentemente torpedeada por los amos del poder, quienes aspiran a que la información sea presentada de acuerdo con sus intereses políticos o personales.

El trabajo del periodista es, con frecuencia riesgoso, a tal punto que son numerosos los casos de secuestro y de asesinato. En 1994 se reportaron 103 casos de asesinato y en 2006, 80 casos. A pesar de esta situación el gremio mantiene la moral en alto y se organizan para enfrentar los problemas. «Reporteros sin Fronteras» es una organización de origen francés, cuyo objetivo es luchar por la libertad para informar y para ser informado.

En varios países de América Latina, entre ellos Venezuela, los gobiernos persiguen a estos profesionales, los maltratan, les rompen sus equipos y los presionan en todas formas, para que no exista información veraz y trasparente. Los medios de comunicación independientes son hostilizados y colocados contra la pared.

Es una realidad que el periodista realiza una importante labor educativa. En la radio, frente al micrófono, o en la televisión, o en la redacción de un periódico, está en una posición destacada para privilegiar el uso del lenguaje y destacar los hechos que sirvan de ejemplo a la moral pública.

A medida que los medios de comunicación se han hecho más numerosos, la actividad del comunicador se ha venido ampliando. Puede desempeñar su profesión como locutor, como redactor, como investigador, como humorista, como reportero, como fotógrafo, como caricaturista.

La globalización de la comunicación ha permitido acaparar la atención de las masas. Es, por lo tanto, un arma formidable que se puede utilizar para todo. Para atacar; para defender: para reivindicar; para encumbrar; para destruir; para satanizar; para calumniar; para educar; para hacer reír; para triunfar. Es, en consecuencia, imprescindible que existan normas legales que eviten los abusos que se puedan cometer. Y que la veracidad de las afirmaciones sea dudosa. El problema reside en quien sea el juez que decida cuál es la verdad. Siempre el poder quiere ser el juez. Felicidad a los periodistas en su día.