Persiste contaminación del agua en Guayana

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Desde 2013 se han hecho diversas denuncias que abarcan el considerable deterioro de nuestros ríos Orinoco, Caroní y el lago de Macagua.

Más de 600 litros de aguas de desecho se vierten por segundo sobre el lago de Macagua, aguas que deberían ser redirigidas hacia San Félix, donde deben circular por una planta de tratamiento que está fuera de servicio, para ser enviadas a la planta de potabilización ubicada en Los Alacranes.

Este grave problema contamina el río Orinoco con brea de alquitrán, material altamente cancerígeno proveniente de Venalum, al igual que el lodo rojo que genera Bauxilum, sin contar con todas las descargas de aguas negras producidas por los barrios aledaños.

En la reunión este lunes en Fiscalía, estuvieron presentes Pedro Acuña, presidente del Colegio de Ingenieros; Simón Yegres, quien preside la comisión de Ordenación de Urbanismo y Ambiente, y Pastora Medina, del Movev.

El problema de la contaminación de nuestros ríos es consecuencia del no funcionamiento de la planta de tratamiento, que posiblemente se dañó y nunca fue reparada, o cuyas partes habrán sido robadas dentro de las instalaciones de Macagua. Sin esta planta, las aguas del Caroní dejan de estar aptas para su uso en las distintas comunidades.

NADA QUE CELEBRAR

El pasado domingo se celebró el Día Mundial del Agua, fecha que fue bien recibida en distintas partes del planeta, organizándose foros, charlas y actividades que promovieron el uso consiente del vital líquido.

Pastora Medina, vocera del Movev en Ciudad Guayana, dijo que en vez de celebrar, deberíamos protestar ya que el Gobierno no termina de solucionar estos problemas a pesar de manifestarse en distintas ocasiones sobre el cuidado del ambiente. Por ello, pidió a la Fiscalía promover la construcción de una plata de tratamiento para la ciudadanía.

El 22 de abril (Día Mundial de la Tierra), se espera una movilización en protesta frente a esta situación que afecta la salud de los guayaneses.

MAYOR PRESIÓN

El Movev pidió a los partidos políticos y a las instituciones que reaccionen al llamado, ya que la situación es un problema de Estado, y aseguran que no cederán hasta que se construya una nueva planta de tratamiento.