Poco ánimo para presenciar el juego de la Vinotinto

0
54

«Las entradas están muy caras, y el presupuesto no me alcanza», es la respuesta que ofrecen quienes no podrán hoy ocupar un palco en el Centro Total de Entretenimiento (CTE) Cachamay, en Puerto Ordaz.

Aproximadamente, Bs 32 00 debe invertir una familia de cuatro personas para comprar entradas de Bs 800 en el área superior B o C, esto sin incluir los gastos por atuendos que alcanzan los Bs 10 800, tampoco el refrigerio ni los bocadillos.

Para los vendedores de camisas alegóricas a la selección venezolana, la situación no ha estado muy buena, pues de acuerdo con lo expuesto por ellos, pese a tener cerca de ocho días en distintos puntos, sus ventas han sido casi nulas.

 

TODAVÍA QUEDAN
De manera extraoficial se conoció que, hasta ahora, se han vendido más de nueve mil entradas; sin embargo, los asientos para la Zona VIP, Tribuna Principal y Palcos Ejecutivos se encuentran agotados.

En cuanto al espacio, vendedores de la taquilla del estadio informaron que, hasta el mediodía de ayer, quedaban puestos por ocupar. El costo de un palco en la Tribuna Inferior A (central numerado) tiene un precio de Bs 1800.
Pero para quienes no tengan la posibilidad, el CTE ofrece un espacio en el Lateral A inferior (detrás de los arcos), en Bs 1000, un poco más accesible.

La necesidad se ajusta al bolsillo, y es que quienes no tengan grandes cantidades de dinero, pueden ajustar su presupuesto adquiriendo entradas en Bs 800, las más económicas en el área Superior B y C.

Los que comercializan los artículos identificados con las selecciones, las ventas cada día van mermando. Deynis Querales, expresó que en una semana apenas ha logrado vender cinco camisas.

Las familias que adquirieron sus entradas aseguraron que para poder ver el juego, se vieron en la necesidad de reducir algunos gastos de la casa.

Otros prefieren no gastar
Hay quienes prefieren no gastar en ese tipo de atracciones. La situación económica exige ahorro y prudencia al momento de gastar, por lo que algunos prefieren disfrutar el encuentro por televisión, en sus casas, con sus familiares y amigos; o incluso, en un centro comercial donde se contagie la euforia. El gasto, obviamente, es menor. Sin embargo, la emoción de vivirlo al momento es incomparable para otros.